sábado, 4 de enero de 2020


El Metodo LOCE , Mejora tu memoria con un palacio II Segunda Parte.

Tanto para memorizar como para recordar, el método requiere realizar un viaje imaginario mediante un paseo mental a través del lugar, siempre en la misma ruta y dirección, con el objetivo de entrar en las estancias y habitaciones para extraer la información mentalmente almacenada.

Un recurso basado en la sincronía de datos con puntos de referencia conocidos que usa las regiones del cerebro relacionadas con la memoria espacial para visualizar, asociar y recordar.

Si la técnica es seguida al pie de la letra, se puede recordar gran cantidad de información con pasear mentalmente por el palacio e ir recogiendo los objetos a los que se ha asignado la información.

Pasos a seguir para construir un palacio de memoria:

Elegir como palacio un lugar familiar como puede ser el hogar, la casa de un amigo, escuela, ruta, oficina o lugar bien conocido.

Escoger el punto de partida y el itinerario para caminar siempre por la misma ruta visual.
Analizar mentalmente cada habitación y visualizar los detalles que contienen.

Enlazar los datos e información a memorizar con el palacio, ruta y detalles de una manera original, exagerada, extraña, inusual, absurda o incluso ridícula para conseguir una combinación fácil de recordar.

Visitar el palacio de principio a fin para asegurarte de la relación, orden y enlace de los elementos.

Recorrer el palacio tantas veces como sea necesario para fijarlo en la memoria, normalmente con un par de veces es suficiente para retenerlo en la memoria por un largo tiempo.


jueves, 2 de enero de 2020

El inicio de la acreditación institucional de centros: primeros resultados.


evaluación











(Por Miguel Ángel Sastre Castillo, director de la División de Evaluación de Enseñanzas e Instituciones)
La calidad en Educación Superior puede ser concebida como un asunto interno, que las instituciones tienen la responsabilidad de asegurar, o como un asunto de política pública, dada la trascendencia que los resultados de la Educación Superior tiene sobre la competitividad del país y la influencia sobre la generación de un modelo de desarrollo sostenible.
Además, dado que la financiación destinada a la Educación Superior procede en parte de fondos públicos, parece adecuado un modelo en el que convivan la responsabilidad procedente de la autonomía universitaria con un sistema de rendición de cuentas a la sociedad en su conjunto, que es la verdadera receptora de los resultados de la Educación Superior.
No sólo en España, sino en toda Europa, el modelo de aseguramiento de la calidad en la Educación Superior descansa así, sobre estos dos pilares, el aseguramiento interno y el aseguramiento externo de la calidad. Y en este nivel externo, las agencias europeas de evaluación de la calidad y acreditación en la Educación Superior seguimos unos planteamientos comunes a través de los “Standards and Guidelines for Quality Assurance in the European Higher Education Area” (ESG), aprobados por la Conferencia de Ministros de Ereván de 2015.
Hasta la fecha el modelo de aseguramiento externo de la calidad se centraba en el nivel de titulaciones, tal y como se estableció en el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, con un sistema de control establecido en tres fases: acreditación ex-ante, seguimiento y acreditación ex-post.
Sin embargo, el Real Decreto 420/2015, de 29 de mayo, de creación, reconocimiento, autorización y acreditación de universidades y centros universitarios abría la vía para un nuevo modelo de acreditación, centrado en los centros universitarios y no en cada título ofertado (aunque ambos modelos continuarán conviviendo y será decisión de cada centro acreditar sus títulos de una u otra manera).
Tal modelo respondía a un deseo de mantener la utilidad de las evaluaciones pero simplificando la carga de trabajo implícita en estos procesos y permitiendo, en consecuencia, una gestión y organización más autónoma y basada en la confianza mutua, dado que el mayor nivel de madurez del sistema parece hacer posible y deseable que pueda recaer un mayor peso del aseguramiento de la calidad en el aseguramiento interno.
Dicho Real Decreto fue desarrollado a través de la resolución de 7 de marzo de 2018, de la Secretaría General de Universidades, por la que se dictan instrucciones sobre el procedimiento para la acreditación institucional de centros de universidades públicas y privadas.
Es interesante que el modelo por primera vez establece una clara diferencia entre instituciones, en función del nivel de desarrollo de sus sistemas de aseguramiento interno de la calidad, que se han hecho o no acreedoras de esa mayor confianza por parte del sistema en su conjunto.
Por ello, el artículo 14 del Real Decreto 420/2015, de 29 de mayo definía las condiciones para poder optar por el modelo de acreditación institucional, que consistían en haber renovado la acreditación de, al menos, la mitad de los títulos de Grado y Máster, por un lado, y contar con la certificación de la implantación de un Sistema Interno de Calidad, por el otro.
La primera condición fue matizada por la resolución de 7 de marzo de 2018, de manera que a efectos de su cumplimiento, se requeriría la renovación de la acreditación de, al menos, la mitad de los títulos universitarios oficiales de Grado y de, al menos, la mitad de los títulos universitarios oficiales de Máster.
Desde la publicación de la resolución, muchas han sido las solicitudes de centros para ser acreditados. En concreto, hasta la fecha, ANECA ha recibido 32 solicitudes de acreditación institucional de centros, de las que 26 han recibido informe favorable, mientras que 6 informes resultaron ser desfavorables.


El método LOCI, Mejora tu memoria con un palacio I, Parte primera.

Es una técnica de memorización bastante antigua y muy poco conocida. También llamada palacio de los recuerdos o método de loci, que en latín significa “lugares” o “localizaciones”.

Tiene sus orígenes en el siglo V a. C., cuando el poeta lírico Simónides de Ceos fue invitado a un banquete en Tesalia (Grecia) para recitar algunos poemas. Durante la celebración del festejo le avisan para que se dirija a la puerta a recibir un correo. Mientras acude a la salida, el techo del comedor del palacio se derrumba, matando a todos los comensales sin posibilidad de reconocer los cadáveres aplastados. Simónides se dio cuenta de que podía recordar fácilmente dónde estaban las personas en su interior, permitiéndole identificar a los cadáveres sin prácticamente ningún esfuerzo.

Sin apenas registros escritos del método, aparecen reseñas en el libro anónimo griego La Rhetorica ad Herrenium y en la obra De Oratore escrita por Cicerón. También en muchas series y películas se hace mención al mismo como en El mentalista y El silencio de los corderos, entre otras.

Una investigación reciente del Centro Médico de la Universidad de Radboud, en Holanda, analizando una serie de escáneres cerebrales, demostró que se puede mejorar considerablemente la memoria mediante estrategias mnemotécnicas como el método loci o palacio de memoria. Boris Nikolai Konrad, campeón de memoria con diferentes récords mundiales, autorizó que le escanearan su cerebro para la investigación y demostró que no se necesita ser una persona prodigio para tener habilidades de memorización. Los neuro-científicos demostraron que con una buena técnica, aprendizaje y entrenamiento se pueden obtener patrones de conexiones cerebrales similares a las de los campeones.

Profesionales de diversos troncos del saber y de la ciencia, mantienen que el hipocampo tiene un papel importante en la formación de nuevos recuerdos. La memoria espacial activa las neuronas del hipocampo mediante un proceso cognitivo que permite al ser humano visualizar y recordar diferentes lugares y crear relaciones espaciales entre objetos.

El método loci o palacio de memoria está diseñado para ejercitar la memoria espacial humana, creando un recorrido compuesto de hasta cien lugares en un entorno familiar como puede ser el hogar o lugar conocido con estancias, rincones o habitaciones bien definidas.

Se trata de memorizar cada sitio del palacio mental mediante imágenes sugerentes, sorprendentes, surrealistas, graciosas, descabelladas, raras, ingeniosas o incluso escabrosas. Se trata de utilizar la creatividad para que puedan ser recordadas con viveza.
Las habitaciones son diseñadas imaginariamente con amplia variedad de referencias conocidas y fáciles de visualizar, de tal manera que cuanto más grande sea y más cantidad de elementos incorpore, más información se puede acumular en el palacio de memoria.

lunes, 30 de diciembre de 2019

La acreditación del profesorado universitario

La acreditación del profesorado universitario

Fecha de publicación: 14/11/2019
José Arnáez Vadillo
(Por José Arnáez Vadillo, director de ANECA)
La educación superior es un instrumento decisivo para el avance de la sociedad. Aporta un exigente nivel de formación imprescindible en un mundo cada vez más basado en el conocimiento y la innovación. Son las universidades las responsables de impartir la educación superior y para ello deben disponer de docentes e investigadores de máxima cualificación. Los sistemas de valoración de esta cualificación son, sin duda, controvertidos y están sometidos a una revisión permanente.
No obstante, al menos, tres aspectos de estos sistemas están consensuados y son homologables a nivel internacional: a) la vertebración del currículum de un profesor universitario en torno a la investigación y a la docencia (muchas veces injustamente minimizada), b) la valoración de los méritos por pares, es decir profesores del mismo ámbito de conocimiento que, dada su experiencia y dilatada carrera, analizan y evalúan el CV de sus colegas, y c) el incremento gradual de los niveles de exigencia a medida que las disciplinas avanzan en un contexto científico global.
En nuestro país el modelo de acreditación de las distintas figuras de profesorado está regulado por normativas específicas que recogen lo manifestado en el párrafo anterior y son las agencias de calidad las responsables de llevar a cabo esta labor. La acreditación del profesorado universitario tiene, sin duda, importantes consecuencias pues no solo avala su currículum profesional, sino también introduce cohesión y homogeneización al sistema universitario. Los profesores de las universidades españolas reúnen un número y tipo de méritos muy semejantes, garantizando de esta manera a las instituciones universitarias y a la sociedad unos altos niveles de calidad.
ANECA, según se recoge en su Estatuto, es un órgano independiente encargado de acreditar, a través de la evaluación de sus méritos, a los aspirantes a los cuerpos docentes universitarios (catedráticos y profesores titulares de universidad) y al profesorado contratado.
ANECA, por lo tanto, no convoca ni concede plazas para profesores de universidad, error que a menudo se desliza en los medios de comunicación. Su función se centra en certificar que un solicitante reúne las condiciones mínimas para presentarse a un puesto docente e investigador que convoca la universidad, en el marco de su autonomía, y que se regula según sus estatutos y normas. Una universidad, pues, puede seleccionar al candidato -ya acreditado- que mejor se adapte al perfil exigido de acuerdo a sus necesidades.
Las resoluciones de acreditación de ANECA se apoyan en la normativa vigente y en comisiones cuyos miembros deben reunir unos requisitos tasados en la propia norma. Se trata de catedráticos y profesores titulares de universidad con una excelente y contrastada actividad docente e investigadora. Las comisiones garantizan el principio de especialización en la evaluación del profesorado y, desde luego, conocen el estado de la disciplina en el momento en que se produce la evaluación y las exigencias requeridas para una figura determinada de profesor universitario. Por lo tanto, son estas comisiones las que definen y proponen los criterios de evaluación.
Todos los elementos que giran en torno a los procedimientos de acreditación son públicos (documentación necesaria, miembros de las comisiones, méritos exigidos, etc.) y pueden leerse en la página web de ANECA. Incluso los solicitantes pueden llevar a cabo un proceso de autoevaluación y conocer sus posibilidades para ser acreditado. Obviamente, si no se reúne alguno de los requisitos, las posibilidades de éxito son reducidas.
Es importante reseñar, además, que los modelos de acreditación, en contra de lo que muchas veces se ha indicado, no son un obstáculo para la captación de talento nacional -formado fuera de nuestro país- o internacional. Estas situaciones especiales están bien contempladas y recogidas en la normativa (RD415/2015), donde se indica que los solicitantes que han desarrollado su carrera principalmente en una institución no universitaria dedicada a la investigación científica o tecnológica, o en una universidad no española en la que el cómputo y los instrumentos de medición de la calidad de la actividad docente resulten difíciles de trasladar al sistema español, y acrediten resultados de investigación excepcionales, podrán obtener la acreditación sin tener el tiempo mínimo de experiencia docente exigido. No obstante, en este aspecto habría que apuntar que cada vez se hace más necesario en nuestro sistema universitario diversificar las posibilidades de contratación a disposición de las universidades, especialmente para figuras no regulares, con fórmulas tales como, por ejemplo, los programas específicos de contratación de profesores de excelencia puestos en marcha por algunas universidades con un notable éxito.
Todo sistema de evaluación es controvertido y es percibido de diferente forma según casos y circunstancias, pero pueden estar seguros de que desde ANECA se trabaja desde la autonomía, transparencia y objetividad, propiciando que sea la propia academia quien determine los niveles mínimos exigibles para que un profesor pueda optar a una plaza convocada por las universidades. Se trata, en definitiva, y esa es nuestra obligación, de asegurar, junto a otros agentes, la calidad en la enseñanza superior.

miércoles, 25 de diciembre de 2019


Todo el mundo habla de seguir formándose y estudiando durante el resto de la vida. Pero ¿cómo se hace? El neurocientífico Martin Korte nos lo cuenta… y no siempre funciona como creemos. 


• Siete estrategias para mantener la mente a punto

Nunca es tarde para aprender. Lo que sea… Lo dice Martin Korte, neurobiólogo alemán y eminencia mundial en el estudio de los fundamentos celulares del aprendizaje y la memoria. Sus descubrimientos nos proporcionan toda una ristra de consejos para mejorar nuestras vidas. Y durante toda la vida: de la infancia a la vejez. ¿Primer consejo? Siga leyendo.

XLSemanal. ¿Qué hacemos mal cuando nos ponemos a estudiar?
Martin Korte. Beber poco. Al cerebro solo le llega un riego sanguíneo adecuado si estamos suficientemente hidratados. Aunque supone apenas el dos por ciento de nuestro peso corporal, consume el 20 por ciento del oxígeno y del azúcar de la sangre.

XL. Lo de beber agua lo habíamos oído referido al deporte.
M.K. También hay que beber antes de clase o de sentarse a estudiar, desde primera hora y no hacerlo solo con el día avanzado. Es cierto que nuestros riñones intentan regularlo, pero una hidratación idónea permite un aumento del rendimiento intelectual de hasta el cinco por ciento.

XL. ¿En qué momento de nuestra vida aprendemos más?
M.K. Siempre estamos aprendiendo cosas nuevas, pero, a medida que nos hacemos mayores, nuestro cerebro compara cada vez más la información nueva con la que tiene almacenada. Por ejemplo, los niños disfrutan comprobando que al pulsar un interruptor la luz se enciende. Para un adulto, solo es emocionante si acaba de instalar un regulador de potencia e intenta ver en qué dirección hay que girarlo para que haya más o menos luz.

XL. Entonces, no hay grandes diferencias…
M.K. Claro que las hay. Las neuronas son sensibles a los procesos de aprendizaje hasta el final de la pubertad. A partir de los 20 años, esta sensibilidad empieza a disminuir de forma clara.

“Las personas nunca dejan de aprender. Las neuronas resisten más cuanto más a menudo se las usa”

XL. ¿A qué edad ya somos demasiado viejos para estudiar?
M.K. ¡Nunca! Las personas que no dejan de estudiar y aprender pueden incluso retrasar la aparición de una posible demencia. A diferencia de las articulaciones de la cadera o la rodilla, las neuronas resisten más cuanto más se usen. De hecho, con cada actividad neuronal, las células nerviosas liberan factores de crecimiento. Así que mantenerte mentalmente activo a una edad avanzada es beneficioso. Y puede hacerse.

XL. Lo de aprender toda la vida ¿no es un gancho publicitario de libro de autoayuda?
M.K. No. Es un hecho: aprendemos durante toda nuestra vida. Es una peculiaridad de la especie humana. Aunque se va haciendo más difícil con los años. La capacidad que las neuronas tienen para cambiar, la plasticidad del cerebro, se reduce. Además, el cerebro desarrolla una resistencia creciente a lo nuevo, ya que amenaza los conocimientos consolidados. Eso significa que con los años hay que estudiar de otra manera, nada más. A los 60 no podemos hacerlo como a los 16.

XL. ¿Y entonces cómo?
M.K. En la juventud, la novedad despierta tanta curiosidad que hace que esa información pueda almacenarse de forma óptima. Pero cuando, con la edad, dices que ya no eres capaz de estudiar y aprender bien, suele ser por otros motivos.

“Lo del aprendizaje activo hay que tomarlo al pie de la letra: el movimiento ayuda, tomar notas a mano es mucho mejor que hacerlo en el ordenador”

XL. ¿Cuáles?
M.K. Sobre todo por tener varias cosas en la cabeza, por un exceso de multitarea. Estamos todo el día usando nuestra memoria prospectiva para planear la siguiente acción. Eso consume capacidad de cálculo en las regiones responsables de la concentración. Aprender exige máxima concentración, y a edades avanzadas, más.
XL. Eso es fácil de decir…
M.K. Por mucho que critiquemos a nuestros hijos por la continua distracción que les supone el móvil, lo cierto es que los adultos nos distraemos con más facilidad: listas de tareas pendientes, correos electrónicos, llamadas… Tenemos que ejercitar nuestra capacidad de atención, aprender a controlarla.
XL. ¿Se puede aprender a aprender?
M.K. Sí. Por ejemplo, observando en qué momentos del día nos concentramos mejor. El siguiente factor sería el tiempo que le dedicamos. Unidades cortas, de una media hora, así como las repeticiones frecuentes, suelen ahorrar esfuerzo. Recordamos mejor las cosas a largo plazo si las aprendemos poco a poco y no en atracones. También podemos fijarnos en qué asociaciones le funcionan a cada uno. Lo mejor para la mayoría es lo visual, recurrir a los gráficos. La memoria visual es muy superior a todas las demás formas de memoria.

XL. ¿Qué otros trucos hay?
M.K. Trabajárselo, estudiar de una forma activa. Por ejemplo, reordenando apuntes o reelaborándolos de forma gráfica. El cerebro compensa el esfuerzo almacenando mejor. Y lo del aprendizaje activo hay que tomarlo al pie de la letra: el movimiento ayuda, tomar notas a mano es mejor que hacerlo con el ordenador.

XL. En las universidades suelen aconsejar que te hagas a mano una chuleta para los exámenes…
M.K. Y que luego te la guardes en el bolsillo… Yo también lo aconsejo. Darle vueltas a la materia para condensarla incrementa la capacidad de memorización.

XL. ¿Puedo poner mi cerebro en modo aprendizaje, de un momento para otro, como pulsando un botón?
M.K. Si se despierta la curiosidad, sí. La curiosidad hace que se activen sistemas turbo, como el de la dopamina. Pero lo normal es que el cerebro tenga que ir preparándose poco a poco para estudiar y aprender. Solemos necesitar unos 15 minutos. Por otro lado, las interrupciones frecuentes y rápidas resultan muy inefectivas, por no decir inútiles.

XL. La digitalización está transformando radicalmente el mercado de trabajo. ¿Podemos reciclarnos sin más?
M.K. Si una empresa ofrece habitualmente formación continua a sus empleados, adaptarse a la digitalización no supone mayores problemas. El éxito depende en buena medida de la cultura empresarial. Siempre que aprendemos algo nuevo y tenemos que reescribir un hábito adquirido, nuestro cerebro sufre, le cuesta, cometemos errores. ¡Pero si la empresa es tolerante, acabará funcionando!

“Deberíamos considerar la vuelta a la letra impresa. Almacenamos mejor la información si la leemos en libros tridimensionales que en una pantalla

XL. ¿Y si no?
M.K. En ese caso, las posibilidades son mucho peores. A muchas personas les cuesta aprender porque tienen miedo al fracaso, no porque su cerebro ya no sea capaz de hacerlo.

XL. ¿Qué efecto tienen sobre el aprendizaje la ansiedad y el temor a perder el empleo?
M.K. En ese tipo de situaciones, el nivel de estrés es muy alto. Si aumenta en exceso, ciertas regiones cerebrales simplemente se desactivan. Entre esas regiones se encuentra el hipocampo. Por otro lado, no hay que demonizar al estrés. En realidad, el estrés que no te agobia porque te ves capaz de afrontarlo lo que hace es darle alas al cerebro.

XL. ¿La digitalización es una maldición o una bendición para el aprendizaje?
M.K. Las dos cosas. Es una bendición porque nos permite ampliar de forma externa nuestros almacenes de información, ya sea mediante un disco duro o en la nube. Y es una maldición por la distracción continua que lleva asociada. De estas dos caras de la misma moneda, la que se va imponiendo por ahora es la maldición.

“Con la edad, a muchas personas les cuesta aprender porque tienen miedo al fracaso, no porque su cerebro no sea capaz de hacerlo”

XL. Así que… ¿de vuelta a los libros?
M.K. Al menos, deberíamos pararnos a considerar cuándo merece la pena volver a la letra impresa. Almacenamos mejor ciertos tipos de información si la vemos en libros tridimensionales porque recordamos dónde la leímos. El factor espacial es un añadido. Por el contrario, en una pantalla todo es igual. Cuesta saber si la información importante la has visto al principio, en el medio o al final de un artículo.

Martin Korte, de 55 años, es neurobiólogo y ha investigado en los prestigiosos Institutos Nacionales de Salud estadounidenses y en el no menos reconocido Instituto Max Planck, en Alemania. Hoy dirige el Instituto Zoológico de la Universidad Técnica de Braunschweig
XL. En una encuesta sobre ofertas educativas, las apps de idiomas y las ofertas de e-learning reciben buenas valoraciones.
M.K. Funcionan especialmente bien en el aprendizaje de idiomas, sí. Te permiten escuchar la pronunciación, hay vídeos cortos… Sin embargo, los programas de e-learning puro tienen unas cuotas de abandono bastante altas. El e-learning funciona sobre todo si va combinado con un tutor, un mentor o un grupo. Es lo que se llama ‘aprendizaje integrado’ o blended learning.
XL. Muchos estudiantes tienen problemas en clase, pero las academias y las horas de refuerzo les funcionan. ¿A qué se debe?
M.K. En parte, al tiempo adicional que suponen. A veces, el problema tiene su origen en la atmósfera familiar. Los padres deberían reflexionar sobre la forma en la que ayudan a estudiar a sus hijos; si acaban discutiendo o enfadándose, esa situación de aprendizaje adquiere una connotación negativa. Los profesores de apoyo no parten con esa carga.

XL. ¿Qué ha aprendido usted últimamente?
M.K. Este verano fui de vacaciones con mis hijos. Ellos hicieron un curso de surf, yo me cogí unabodyboard. Se me dio fatal.

XL. Qué consejos se dio a sí mismo para afrontar la situación?
M.K. Lo que más me ayudó fue que intenté no dejarme frustrar por la gente que tenía alrededor y que lo hacía mucho mejor que yo. Me concentraba solo en lo que yo hacía. El primer día solo conseguí hacerlo bien una vez, al día siguiente ya cogí tres buenas olas. Avanzaba, pero también había retrocesos. Tenía que esforzarme para no dar por supuesto que cada vez lo haría mejor que la anterior. Al cerebro le gusta comparar con la situación más reciente, con lo que has hecho hace un par de minutos, y no con la situación de partida. Me ayudó mucho acordarme todo el tiempo de lo terriblemente mal que lo hacía el primer día.

PARA SABER MÁS

El último libro de Martin Korte, sin edición en español, se titula. Wir sind gedächtnis... (‘Somos memoria. Cómo nuestros recuerdos determinan lo que somos’).


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Por Lorenz Wolf-Doettinchem / Foto: www.johannesfelsch.com

martes, 24 de diciembre de 2019


El Supremo confirma la indemnización de 18.000 euros a un empresario sevillano por el daño moral de estar incluido en un fichero de morosos.

SU JURISPRUDENCIA INDICA QUE ESTE TIPO DE COMPENSACIONES NO PUEDE SER SIMBÓLICA Y QUE NO SE PUEDE RECURRIR ÚNICAMENTE PARA REBAJAR LA CUANTÍA DE LA MULTA

El fallo ha correspondido a la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo. El Tribunal Supremo ha confirmado la indemnización de 18.000 euros que la operadora Orange debe pagar a un empresario del mueble de Sevilla por el daño moral causado, tras haberle incluido precisamente en un fichero de morosos y reclamarle una deuda que los tribunales han declarado inexistente.

El importe de la indemnización se ha establecido de acuerdo precisamente con la jurisprudencia del Alto Tribunal que señala que en estos supuestos la indemnización no puede ser «simbólica».

Después de seis años de batalla judicial donde el juzgado de Primera Instancia número 24 de Sevilla condenó a la telefónica, en una sentencia que fue ratificada por la Sección Octava de la Audiencia de Sevilla y ahora el Supremo ha dictado un auto en el que rechaza el recurso de casación de Orange, confirmando el pago de la indemnización.

Ese auto de casación la Sala de lo Civil del que fue ponente Ignacio Sancho Gargallo, Sala de lo Civil, a 2405/2019 de 20 noviembre de 2019.

Formaron parte de la Sala Francisco Marín Castán y Jose Luis Seoane quienes señalan que el recurso de casación presentado por la operadora «carece manifiestamente de fundamento».

Se señala que la sentencia recurrida ha justificado «suficientemente» la cuantía de la indemnización por el daño moral atendiendo a que se incluyó una deuda de 5.071,61 euros que «era inexistente, sin haberse prestado servicio alguno, por lo que no llegó a nacer, y el desistimiento del contrato se hizo en plazo y forma razonable».
Dicen los jueces que la sentencia respeta además la doctrina de la Sala Primera del Tribunal Supremo, en el sentido de que «no puede haber una indemnización simbólica, y de que se ha de respetar normalmente el juicio del quantum indemnizatorio realizado por la sentencia recurrida» y que en este caso asciende a esos 18.000 euros.
Alfonso de Cossio, uno de los abogados que ha llevado este caso.
Para Alfonso de Cossio, uno de los abogados que ha llevado este asunto, reconoce que este tipo de resoluciones “son necesarias la salud de todos los consumidores y usuarios porque las prácticas coercitivas de incluir a los clientes en los ficheros de morosos antes de discutir la realidad o no de la deuda son muy comunes e incluso indiscriminadas”.

Este abogado explica a Confilegal que el asunto se remonta a octubre del año 2013, cuando una empresa suministradora de servicios de la compañía se puso en contacto con la empresa de muebles y se alcanzó un principio de acuerdo para la contratación de una serie de líneas de telefonía.

En relación con este servicio, la empresa no recibió servicio alguno de telefonía, salvo una línea, por lo que el 30 de octubre la empresa, en el ejercicio de su derecho de desistimiento de la posibilidad de celebrar el contrato, remitió un escrito cancelando la portabilidad de las líneas en negociación.

“Ese requerimiento nunca fue atendido, a pesar de que con fechas 5 y 11 de noviembre de 2013 la empresa envió tres correos electrónicos a la operadora indicándoles que no les giraran facturas puesto que se había producido una previa cancelación de los productos a contratar ni haberse producido la entrega de los terminales móviles y las tarjetas correspondientes para su uso”, aclara este abogado.

Pese a ello, la compañía telefónica, «sabedora de que el contrato nunca llegó a entrar en vigor», giró sendas facturas en diciembre de 2013 y enero de 2014 por importes de 2.289,71 y 2.781,90 euros, respectivamente, cantidades que ascienden en total a esos más de 5.000 euros.
Falla negociación, se inicia la batalla legal
Lo peor, explica Alfonso de Cossio es que “ante el impago, la operadora incluyó a la empresa de muebles en un fichero de insolvencia -Badexcug y Asnex-Equifax-, reclamando esa supuesta deuda. Cuando realmente no había ningún tipo de deuda”, apunta. “Hablamos con la empresa, pero no nos hicieron caso y tuvimos que demandarles vía judicial”.
Para este jurista dicha inclusión en este fichero de morosos “era solo una coacción encaminada a presionar» a su cliente para el pago de una deuda inexistente, dado que por su actividad económica la empresa «precisa de un expediente impoluto en cuanto a deudas».
Lo más evidente es que era conocedora» de la inexistencia de esa deuda, lo que provocaba un «evidente perjuicio patrimonial y moral».

Del mismo modo, la Fiscalía de Sevilla solicitó la estimación de la demanda del empresario «por no haber consumo y por la duda en la entrega de los móviles».
También sostuvo que en este caso no hay una deuda «líquida, vencida y exigible» y la inclusión por tanto en el registro de morosos es «una medida de presión indebida».
La sentencia de Primera Instancia, confirmada en apelación concluía que tan sólo unos días después de firmar los contratos, la empresa manifestó de forma «reiterada y fehaciente su voluntad de desistimiento y es el hecho que no ha habido consumo en las líneas móviles», por lo que el plazo del ejercicio de ese derecho lo fue «de modo razonable».
Orange lleva la sentencia a apelación.
Allí la parte contraria alega que esos 18.000 euros no están justificados porque no se ha probado el daño a la empresa por esa inclusión en ese fichero de morosos “Nosotros planteamos que era una indemnización adecuada y que tenía un carácter ejemplarizante para la empresa».

«Al final la Audiencia de Sevilla mantiene los criterios del juez de primera instancia”.
En este auto reciente, el Supremo ha confirmado que el empresario tenía razón, lo que supone un auténtico varapalo a estas malas prácticas.

“En ese fallo se indica que no se puede recurrir con el ánimo único de reducir dicha indemnización e intentar dejarlo en 6.000 euros. Los magistrados por eso señalan que este recurso tiene una carencia notable de manifiesto”, apunta Alfonso de Cossío.

Ese criterio recuerda que acudir al Tribunal Supremo se suele ir por cuantía o por interés casacional “en este caso vieron que la infracción era clara pero no había motivos reales para afrontarla».
«Solo se quería reducir la indemnización, cuestión que el Supremo no puede entrar porque estaría invadiendo la esfera de actividad del juez de primera instancia. El Supremo no es una segunda instancia de la apelación”.
Para este letrado, experto en derecho de los consumidores “es muy importante hacer frente a este tipo de abusos y explicar al cliente que tiene derecho a reclamar».
«En este asunto ser diligente hizo que esa deuda de 5.000 euros que se pedía no creciera más. Siempre aparecen en contratos abusivos con intereses que pueden llegar al 18%”.
Desde su punto de vista los operadores de telefonía “deberían cuidar más sus relaciones con los clientes y no llegar a situaciones judiciales que no benefician a nadie y perjudican a su reputación como empresa de telecomunicaciones».

«Creemos que las reclamaciones telefónicas que hacen van contra el derecho a la intimidad”.
Para este jurista “En este tipo de asuntos, es importante documentar todas las pruebas de que se inclusión en el fichero de morosos es equivocada para poder frenar este tipo de actuaciones totalmente fuera de lugar  de estas compañías».
«Es la clave para ganar este tipo de asuntos y lograr una compensación adecuada por los daños morales generados”.  Luis Javier Sanchez | 18 Diciembre, 2019