domingo, 6 de mayo de 2018


EL ESPÍRITU

Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara. 
Montaigne.


viernes, 4 de mayo de 2018


AMOR A LA VIDA

Lo que importa es cuánto amor ponemos en el trabajo que realizamos. 

Teresa de Calcuta.


jueves, 3 de mayo de 2018




Profesor universitario desde 300 euros

De izq.a dcha., los profesores asociados valencianos Anna Diaz [ha dejado recientemente de serlo] Yolanda Lifante, Pablo Lluch y Alicia Martí.
De izq.a dcha., los profesores asociados valencianos Anna Diaz [ha dejado recientemente de serlo] Yolanda Lifante, Pablo Lluch y Alicia Martí.
Yolanda Lifante, a punto de cumplir 50, es profesora asociada universitaria. Estudió arquitectura y tiene dos tesis doctorales. Una de ellas versa sobre creatividad pedagógica en ingeniería. Es un tema inédito, por el que la Universidad de Barcelona le ha planteado que coordine un máster y que le ha permitido acudir a numerosos congresos de ponente. Pese a su amplio currículo y sus 14 años impartiendo seis clases semanales de dibujo técnico en la Universidad de Valencia (UV), gana 549 euros netos al mes. Y no tiene plaza fija. Es más, si se presentara a un proceso de selección no tendría muchas posibilidades. Los de su categoría, los asociados, tienen complicado figurar en las investigaciones, que dan muchos puntos. Sobre todo si, como es su caso, la docencia le ha absorbido todo su tiempo. "La acreditación [llevan 10 años denegándosela] se vuelve un imposible sin artículos publicados y sin investigación. Es la pescadilla que se muerde la cola", lamenta. Así que complementa su sueldo con clases particulares y, en los momentos más difíciles de la crisis, limpió casas para llegar a fin de mes. Sus compañeros de la UV -unos 1.300 asociados, el 30% de la plantilla- llevan desde el 29 de enero en huelga indefinida, casi dos semanas. Ella acaba de volver al aula: "Necesito el sueldo para mantener a mis hijos".
Los asociados - 22.871 profesores en España, el 23,6% de la plantilla en el curso 2016-17 y en incremento desde que empezó la crisis- son el último eslabón de la cadena de precariedad de las Universidad pública española, en la que hay "profesores pobres", según la definición del presidente de los rectores, Roberto Fernández. Las universidades han perdido un 27,7% de la inversión pública durante la crisis hasta 5.789 millones y durante cinco años tuvieron prohibido sustituir a todos profesores que se jubilaban. Los asociados, legalizados desde 1983 como profesionales de reconocido prestigio a los que fichar de forma temporal para contar con su experiencia, se han convertido en muchos casos en mano de obra barata para cubrir vacantes durante años y años.
Profesor universitario desde 300 euros
A día de hoy, es imposible saber cuántos de los casi 23.000 asociados existentes cumplen las condiciones que fijan para ellos la ley y cuáles no. Sindicatos como CC OO estima que son la mitad. La conferencia de rectores españoles, la CRUE, que anuncia un informe para detectarlos, augura que son casos minoritarios. Sí se sabe que hay parte -los llamados falsos asociados- que ni siquiera tienen un trabajo fuera y se dan de alta como autónomos para poder estar en la universidad. Y otros que encadenan contratos desde hace lustros o décadas, que cambian de asignaturas de forma habitual y que realizan casi la misma labor que un docente universitario de plantilla por tres o cuatro veces menos sueldo.

Tres historias

Alicia Martí (39 años), Pablo Lluch (37) y Anna Diaz (32) son o han sido profesores asociados de la Universitat de València o de otros campus valencianos y cuentan su experiencia. Como el resto de compañeros reivindican una mejora salarial y profesional para su colectivo. “ Al final estamos haciendo mucha más faena de la que nos corresponde. Y ni nos pagan por ello ni tampoco nos lo reconocen”, denuncia Martí, titular de una plaza de Secundaria.
“Cuando acabé la carrera no fui becaria de investigación por dos décimas y mi vida cambió porque quería hacer carrera universitaria. Acabé de asociada para ir acumulando ciencia universitaria para cuando haga la tesis y quiera acreditarme”, explica Díaz, que ha dejado las clases en la Universidad.Jaume I de Castellón. Lluch es profesor de Primaria y asociado por pura vocación. "Estoy en huelga porque creo que la Universidad podría pagar o reconocernos más”.
Su realidad, y sus nóminas, varían de una comunidad a otra, de un campus a otro. Imparten entre tres y seis horas semanales de clase (y otras tantas en tutorías) y cobran desde cerca de 300 euros a una media de 600, a los que algunos convenios suman suplementos por antigüedad o por doctorado. El Parlamento Europeo ha llamado la atención a España por este asunto. En octubre comparecieron en Bruselas varios asociados de la UV. Los parlamentarios consideraron que "existen motivos para determinar que hay una discriminación" y recriminaron que las prórrogas de contratos -renuevan por cuatrimestres, cada año o cada tres- "no se pueden usar para cubrir necesidades estructurales y permanentes". En algunas universidades, como en la UV, los afectados están en pie de guerra y en otras, donde ya hubo manifestaciones cuando empezaron los recortes, se lo están planteando.
"Cuando vi la nómina por primera vez me sorprendí pero siempre está la promesa de hacer la tesis y ves que puede ser un lugar de futuro. Y te quedas, inviertes, investigas, van pasando los años, terminas la tesis y te das cuenta que ese puesto de trabajo, transcurridos los años, aún no ha llegado". Inés García López, de 41 años, filóloga, lleva 11 de asociada en la Universidad de Barcelona (UB). No tiene un trabajo fijo fuera. "Me di cuenta de que hay muchas personas como yo, con trabajo fuera pero que acaban dependiendo del número de asignaturas que dan en la universidad". Da dos asignaturas y cobra 380 euros al mes. En los últimos tiempos, al margen de su puesto de asociada universitaria, ha hecho una sustitución en una escuela oficial durante unos meses y da clases de alemán en un colegio.

Leyes “cada vez más laxas”

“Las leyes que regulan el profesorado universitario han sido cada vez más laxas con la presencia de personal contratado", señala el citado informe del Observatorio del Sistema Universitario. El asociado aparece en la ley universitaria de 1983 como una figura temporal entre “especialistas de reconocida competencia que desarrollen normalmente su actividad profesional fuera de la Universidad”. No podían superar el 20% de los catedráticos y profesores titulares, un 30% en las politécnicas. En 2002, la LOU permitió que los contratados —donde están asociados, pero no solo— lleguen al 49% del total. La LOMLOU (2007), amplió computando “en equivalencias a tiempo completo”, es decir, varios asociados cuentan como uno solo en función de las horas que impartan.
Un portavoz del Ministerio de Educación, que en 2012 aprobó el decreto que impedía reponer a funcionarios, señala que “es un asunto que preocupa al ministerio y del que no es ajeno, pese a que atañe a las Universidades dentro de su autonomía”. Están “en conversaciones con la CRUE para tratar de buscar una solución jurídica a estas personas". No aclara si prevé algún cambio en la normativa, como le reclaman los rectores. Ni si comparte que la Universidad está infrafinanciada, como también denuncian los rectores.
En 2011, con los recortes, nació la Plataforma de Professors Associats de la UB, de la que ella forma parte, igual que del sindicato CGT. "Cuando empezamos a conocernos y a compartir nuestras historias, fuimos conscientes de que esto no podía ser: hacer carrera académica, compatibilizándolo con otros trabajos y con unos sueldos indignos. Cogíamos nuestras nóminas, nos íbamos a las Ramblas y las enseñábamos para que la gente supiera cuánto estaba cobrando realmente un profesor universitario. Dábamos cifras: pues si hay 5.000 profesores en la UB, más de 2.000 estamos cobrando como mucho 480 o 500 euros. Tuvimos que armar escándalo". Se coordinaron con la Universidad Autónoma de Barcelona y entraron como candidatura en el comité de empresa. Casi cada año desde 2011 hay movilizaciones, huelga o asambleas. El próximo 14 de febrero se reúnen en la UB para decidir nuevas protestas.

 Asignaturas nuevas

"Damos lo que sobra". Carlos Peláez, de 51 años, es asociado de la Universidad Complutense de Madrid desde hace 10. Allí también existe una plataforma de asociados. Es educador social y antropólogo. Con "lo que sobra" se refiere a que los asociados son los últimos en elegir asignatura en las facultades. Aunque la idea original de esta figura era que impartieran una materia de forma temporal en la que son especialistas, la realidad es que en muchos casos, se quedan con las que nadie quiere en el departamento. "Todos los años tengo asignaturas nuevas que no he hecho nunca". Este curso, por ejemplo, cubre Animación Sociocultural. La materia no le es ajena, pero su especialidad es otra: "Soy experto en inmigración, pero no puedo coger esas asignaturas". Cobra entre 500 y 600 euros al mes -"después de impuestos", añade- por seis horas semanales de clase y otras seis de tutoría. Vive de su trabajo como consultor mientras dedica media jornada diaria al puesto en la universidad, un contrato que caduca cada tres años y debe volver a renovar. ¿Por qué sigue? "El mundo académico me gusta, investigo muy a gusto con mis compañeros, que me cuidan mucho. Y me encanta la relación con los alumnos".

La responsabilidad de la Universidad

“Es importante tener presente que, como hemos visto, la opción por el profesorado asociado como vía de entrada a la universidad no es un recurso puntual en un momento de restricciones. Se adoptó y se ha ido manteniendo en momentos de crecimiento económico décadas atrás”. Así lo refleja un informe reciente del Observatorio del Sistema Universitario sobre el profesorado en Cataluña, cuyas conclusiones son extrapolables al resto de España.
“La crisis ha afectado de manera muy perversa a la Universidad”, añade la responsable de Universidad e Investigación de CC OO, Encina González. Destaca la actuación del Gobierno del PP —con un decreto que impidió cubrir los puestos de los profesores jubilados— y de las comunidades autónomas, que han ido rebajando en distinta medida su aportación, que supone casi el 95% de la financiación pública de los campus. Considera la responsabilidad de las universidades es que, a pesar de las limitaciones, “podían haber usado figuras algo más estables” para suplir puestos “y no solo precarios contratados en algunos casos por cuatrimestres”.
“Mi percepción es que los falsos asociados, los que se dan de alta como autónomos solo para cubrir el requisito legal y tienen la universidad como trabajo fundamental, son minoría”, estima Carlos Andradas, rector de la Complutense y responsable de asuntos académicos de la conferencia de rectores españoles, la CRUE. La conferencia está elaborando un informe para cuantificar la situación de los falsos asociados. Andradas distingue entre estos y la mala situación económica de los asociados y otros docentes. “Es un problema diferente. Si nos referimos a si están bien retribuidos, desde luego que no lo están”. Defiende “dignificar los salarios de quienes se dedican a la academia”. Pero pide que, en esa reivindicación, se preserve la figura del asociado: “Es fundamental tener profesionales en la docencia: Periodistas, abogados, profesores, artistas, economistas, …”.

miércoles, 25 de abril de 2018



CIRCULAR PROTECCIÓN DATOS

 NUEVO REGLAMENTO GENERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS DE LA UE


Destacamos algunas de las novedades del nuevo Reglamento General de Protección de Datos de la UE (RGPD), Reglamento (UE) 2016/679, que es de aplicación directa a partir del 25 de mayo de 2018.

El RGPD amplía su ámbito de aplicación a aquellas empresas no establecidas en la Unión Europea que realicen tratamientos derivados de una oferta de bienes o servicios destinados a ciudadanos de la UE o como consecuencia de una monitorización y seguimiento de su comportamiento.

El RGPD incluye la regulación de dos nuevos derechos: el derecho al olvido y el derecho a la portabilidad. Además, establece condiciones concretas sobre el procedimiento a seguir para atender a los interesados en el ejercicio de sus derechos:

ü  El derecho al olvido es la consecuencia de la aplicación del derecho al borrado de los datos personales. Es una manifestación de los derechos de cancelación u oposición en el entorno online.

ü  El derecho a la portabilidad de los datos es una forma avanzada del derecho de acceso por el cual la copia que se proporciona al interesado debe ofrecerse en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica que permita su traslado a otro responsable.

El RGPD establece un tratamiento de datos basado en el consentimiento “inequívoco” del afectado. El consentimiento inequívoco es aquel que se ha prestado mediante una manifestación del interesado o mediante una clara acción afirmativa. No se admiten formas de consentimiento tácito o por omisión, ya que se basan en la inacción.

El Reglamento prevé que el consentimiento, además de inequívoco ha de ser explícito en algunos casos, como para el tratamiento de datos sensibles, adopción de decisiones automatizadas y transferencias internacionales.

Cuando el tratamiento se base en un consentimiento otorgado con anterioridad a la aplicación del Reglamento (UE) 2016/679, no será necesario recabar nuevamente dicho consentimiento si la forma en que se otorgó se ajusta a las condiciones del nuevo reglamento.

El RGPD otorga especial importancia a la transparencia e información a los interesados.  La información a los interesados, tanto respecto a las condiciones de los tratamientos que les afecten como en las respuestas a los ejercicios de sus derechos, deberá proporcionarse de forma concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso, con un lenguaje claro y sencillo.

El RGPD establece algunas novedades en las relaciones responsable-encargado:

ü  Los responsables y encargados tienen la obligación de mantener un registro de actividades de tratamiento en el que contenga la información que establece el RGPD. Están exentas las organizaciones que empleen a menos de 250 trabajadores, a menos que el tratamiento que realicen pueda entrañar un riesgo para los derechos y libertades de los interesados, no sea ocasional o incluya categorías especiales de datos personales o datos relativos a condenas e infracciones penales.

ü  Las relaciones entre el responsable y el encargado deben formalizarse en un contrato o en un acto jurídico que vincule al encargado respecto al responsable. El RGPD regula el contenido mínimo.

  
El RGPD establece un catálogo de medidas de responsabilidad activa:

-       protección de datos desde el diseño y por defecto
-       medidas de seguridad
-       realización de evaluaciones de impactos sobre la protección de datos
-       notificación de violaciones de la seguridad de los datos
-       promoción de códigos de conducta y esquemas de certificación
-       nombramiento de un delegado de protección de datos
-       mantenimiento del registro de actividades de tratamiento.


Los responsables de tratamiento deberán realizar una evaluación de impacto sobre la Protección de Datos, con carácter previo a la puesta en marcha de aquellos tratamientos que sea probable que conlleven un alto riesgo para los derechos y libertades de los interesados.


El RGPD establece la nueva figura del delegado de protección de datos (DPD), que será obligatorio en:

ü  Autoridades y organismos públicos
ü  Responsables o encargados que tengan entre sus actividades principales operaciones de tratamiento que requieran una observación habitual y sistemática de interesados a gran escala.
ü  Responsables o encargados que tengan entre sus actividades principales el tratamiento a gran escala de datos sensibles.


El DPD debe ser nombrado atendiendo a sus cualidades profesionales, y en particular, a sus conocimientos especializados del Derecho y la práctica de la protección de datos, aunque no debe tener una titulación específica.


El nuevo RGPD prevé sanciones al incumplimiento que pueden alcanzar hasta los 20 millones de euros o hasta el 4% del volumen de negocio del infractor.

Actualmente, se encuentra en trámite parlamentario, el proyecto de Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal que adaptará la legislación española al nuevo RGPD, y que sustituirá a la actual Ley Orgánica.


lunes, 23 de abril de 2018


11 COSAS QUE NOS ENSEÑARON MAL EN EL COLEGIO

No es culpa de los profesores, claro: la ciencia avanza que es una barbaridad
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La inmensa mayoría de las cosas que nos enseñan en el colegio son ciertas, evidentemente. Y nada más lejos de nuestra intención que poner en duda la labor de los maestros y la importancia de recibir una buena educación.
Pero es verdad que algunos temas se simplificaban -al fin y al cabo, éramos muy pequeños y no tan listos como creíamos- y, además, algunos de nuestros libros de texto de entonces se han quedado anticuados porque la ciencia avanza que es una barbaridad.
A pesar de que tiene su explicación, este asunto trae de cabeza a mucha gente, como prueban, por ejemplo, los hilos de Reddit y de Quora que recopilan este tipo de historias que nos enseñaron y que luego descubrimos que no eran ciertas (o no del todo). El de Reddit, por ejemplo, suma más de 1.300 comentarios.
Hemos recogido algunas. Por supuesto, esto no significa que a ti te las enseñaran todas. Ya sería mala suerte. Las explicamos brevemente, con enlaces a otros textos más extensos. Si aun así tienes dudas, llama a tu profe.
1. Tenemos cinco sentidos. Esta categorización que viene de Aristóteles es incompleta. Tenemos entre 9 y 20, dependiendo de la definición que usemos, como ya apuntamos en otro artículo anterior. Estos incluyen la propiocepción, que nos permite saber dónde están las diferentes partes de nuestro cuerpo, los sensores de temperatura (termocepción), del dolor (nocicepción) e incluso el sentido del equilibrio. Algunos apuntan que lo más fácil es dividirlos en tres grupos: mecánicos (tacto, oído y propiocepción), químicos (gusto, olfato y los sentidos internos) y la luz.
2. Las partes de la lengua están especializadas en diferentes sabores. Los receptores de sabor están distribuidos por toda la lengua. Además, hay un quinto sabor, umami, que significa “sabroso” y que está presente en las proteínas.
3. Hay tres (o cuatro) estados de la materia. Se solía mencionar el sólido, el gaseoso y el líquido, añadiendo en cursos superiores el plasma. A eso hay que añadir otros estados que (eso sí) no se producen de forma natural en nuestro entorno: el condensado de Bose-Einstein, para el que se necesitan láseres e imanes, enfriando los átomos a una temperatura cercana al cero absoluto y deteniendo el movimiento de las moléculas casi por completo. También el condensado de Fermi, que también se da a temperaturas muy bajas, y el supersólido, en el que no hay viscosidad, por lo que estas sustancias podrían fluir sin fricción. Todos se hallaron con posterioridad a 1995.
4. México es un país centroamericano. Es cierto que algunas clasificaciones, como la de la ONU, sitúan a México en la región centroamericana, pero este país forma parte del subcontinente de América del Norte, junto con Canadá, Estados Unidos, el Itsmo de Tehauantepec y Groenlandia. América Central comprende siete países: Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Los países angloparlantes incluyen en ocasiones esta región también en América del Norte. Probablemente lo sabes desde que se te ocurrió comentarle a un mexicano que su país era centroamericano o, peor, sudamericano, y se lo tomó muy a mal.
América del Norte, según la Wikipedia
5. En la Edad Media se creía que la Tierra era plana. “Todos los estudiosos de la Edad Media sabían que la Tierra era una esfera”, explica Umberto Eco en Historia de las tierras y los lugares legendarios, citando a Dante, Orígenes, Ambrosio, Alberto Magno, Tomas de Aquino e Isidoro de Sevilla, que incluso calculó la longitud del Ecuador. De hecho, las críticas a la ruta propuesta por Colón no se debían al temor a que cayera por un abismo, sino a que se consideraba que el navegante se basaba en un cálculo optimista acerca del tamaño de la Tierra y que su ruta no era tan corta como pensaba. Y no lo era. Hablamos de este asunto en un artículo que explicaba por qué todos los mapas están mal.
6. Hablando de Cristóbal Colón, él no descubrió América. Para empezar, ya había gente en América, así que el continente estaba descubierto. Otra cosa es que los europeos ignoraran su existencia. Y Colón nunca supo que había dado con un continente nuevo. Además de eso, antes que él podrían haber llegado los galeses (dudoso), los fenicios (poco probable), los polinesios (posible), los chinos (probable) y los vikingos (casi seguro).
7. En la Edad Media, a los 30 años ya eras viejo. La esperanza de vida era muy corta (en torno a los 43 años) pero eso se debía sobre todo a la mortalidad infantil. En realidad una persona que alcanzara los 20 años tenía bastantes posibilidades de llegar a los 45, y si cumplía 30, podía confiar en llegar a la cincuentena. Había muchas muertes infantiles y, más adelante unas cuantas (aunque menos) por enfermedades, en guerras y en partos. Es decir, no era tan fácil llegar a los 70 años como hoy en día, pero a los 30 tampoco eran ancianos.
De hecho, la edad máxima se ha mantenido más o menos estable a lo largo de la historia y el incremento en la esperanza de vida a partir del siglo XX se debe en gran medida (aunque no únicamente) a la reducción de la mortalidad infantil. Por ejemplo, en España morían 185,9 niños por cada 1.000 nacimientos durante el primer año de vida en 1901. El número había caído a 64,2 en 1950 y en la actualidad está en 3,8.
8. Las pirámides fueron construidas por esclavos. “Desde hace una década, cuando en 1990 y siguiendo la tradición de los hallazgos fortuitos (el caballo de un turista estadounidense tropezó con una estructura semienterrada) el arqueólogo Mark Lehner y el secretario general de antigüedades egipcio Zahi Hawass descubrieron en Giza el cementerio de los constructores de las grandes pirámides, se sabe que esos inmensos monumentos no los construyeron esclavos a latigazos, como nos ha acostumbrado el cine a creerlo (ni los judíos, ni los atlantes, ni los extraterrestres), sino trabajadores egipcios libres”, escribía Jacinto Antón en EL PAÍS.
Según recoge The Guardian, Lehner explicaba que “no habrían sido enterrados de forma tan honorable de haber sido esclavos”. También recordaba en Harvard Magazine que en Egipto había “trabajo obligatorio”, pero también afectaba a las jerarquías sociales más altas, de un modo parecido al vasallaje de las sociedades feudales, y además contemplaba el cobro de un sueldo o de algún tipo de prestación.
9. Los camaleones cambian de color para camuflarse con el entorno. En realidad, cambian de color para comunicarse. Los machos optan por colores brillantes para parecer dominantes y más oscuros antes de encuentros agresivos, escribe Wired. Y las hembras también pueden cambiar el color de su piel para mostrar a los machos si están dispuestas a aparearse. Materia detallaba en un artículo de 2015 la mecánica detrás de estos cambios.

10. La vida se divide en el reino animal y el reino vegetal. Como explica Bill Bryson en Una breve historia de casi todo, “bien entrada la era espacial, la mayoría de los libros de texto aún dividía el mundo de lo vivo en solo dos categorías: plantas y animales. Los microorganismos apenas aparecían” y “se trataban como protoanimales y, las algas, como protoplantas”. Además, “muchos organismos del mundo visible tampoco acababan de ajustarse bien a la división tradicional. Los hongos (el grupo que incluye setas, mohos, mildius, levaduras y bejines) se trataban casi siempre como objetos botánicos", aunque no fotosintetizan y “casi la única característica que comparten con las plantas es que tienen raíz”.
Con el objetivo de resolver estos problemas de clasificación, en 1969, R. H. Whittaker propuso clasificar la vida en cinco reinos: animales, plantas, hongos, protistas (organismos microscópicos multicelulares conocidos como eucariotas, que suelen ser más grandes que las bacterias, dotados de movilidad y acuáticos, como algunas algas y musgos) y monera (que actualmente se dividen en archaebacteria y eubacteria, y que son organismos microscópicos y unicelulares).
11. En el espacio no hay gravedad. Como explica Jordi Pereyra en su blog Ciencia de sofá, si en el espacio no hubiera gravedad “(de planetas, satélites, estrellas, agujeros negros…), nada se mantendría unido: la Luna no daría vueltas a nuestro alrededor, ni nosotros alrededor del Sol, ni existirían siquiera las galaxias”.
Es más, como explica el mismo autor en El universo en una taza de café, “a unos 400 kilómetros de altura, en la Estación Espacial Internacional, los astronautas sienten prácticamente la misma fuerza gravitatoria que nosotros en tierra firme”. Pero la estación está en órbita, lo cual significa que en realidad “están cayendo permanentemente hacia la superficie sin llegar a tocarla. Es decir que, más que la ausencia de una fuerza gravitatoria, lo que experimentan es una caída libre eterna”.
Y añade: cuando se pone algo en órbita alrededor de la Tierra, “hay que conseguir que la nave que queremos mandar al espacio caiga hacia el suelo al mismo ritmo que la curvatura del planeta aleja la superficie terrestre de ella”. Es decir, en cierto modo, la Estación Espacial Internacional se está cayendo todo el rato, pero no acierta con el suelo. El proceso completo está explicado en su blog y, también, en este fragmento del programa de RTVE Órbita Laika.