martes, 28 de noviembre de 2017

¿Cuál es la principal diferencia entre el paradigma docente y el de aprendizaje?

Nos dicen que el paradigma docente es el que está centrado en el profesorado y el de aprendizaje en el alumnado. También nos dicen que en el paradigma docente el alumnado tiene una actitud pasiva, no participa en el desarrollo del aprendizaje y, habitualmente, está desmotivado. Todo lo contrario ocurre con el paradigma de aprendizaje, se nos dice que el alumnado participa de forma activa, ayuda a construir el aprendizaje, coopera y colabora con otras personas.

La metodología más popular asociada al paradigma docente es la lección magistral (que se suele utilizar tanto para  clases teóricas como de problemas). En el paradigma de aprendizaje no hay una metodología específica pueden ser muchas y variadas (trabajo en equipo, aprendizaje basado en proyectos, en retos, gamificación, flip teaching,…..)

Aunque parece fácil distinguir entre el paradigma docente y el de aprendizaje no lo es. Seguramente todos nosotros recordamos algún profesor o profesora que nos impartía lecciones magistrales totalmente motivadoras, en las que el alumnado participaba con preguntas e incluso hacía actividades y todo ello bajo un paradigma centrado en el docente.

El caso contrario también se da, es decir, profesorado que utiliza trabajo en equipo, o un aprendizaje basado en problemas, pero continua con un perfil centrado en el docente.

Sin embargo hay algo que distingue de forma inequívoca al paradigma docente del paradigma de aprendizaje, y además ese algo es muy sencillo:

En el paradigma  centrado en el docente: se enseña. En el paradigma centrado en el aprendizaje: se enseña a aprender.

“Enseñar a aprender”,  qué fácil es decirlo, qué fácil es entenderlo y qué difícil es hacerlo.


lunes, 27 de noviembre de 2017

Aprende Coaching y Sé Resilente



La Resiliencia (del latín “resilio” o volver a atrás) es un término que inicialmente fue utilizado por la Ingeniería con objeto de definir la capacidad que tiene un material para recobrar su forma original tras estar sometido a una presión deformadora. En los años setenta del pasado siglo la Psicología Positiva lo incorporó a su doctrinario identificando como “resiliente” a todo individuo que, frente a las adversidades, desarrolla un fuerte espíritu de lucha y adaptación que le permite reconstruirse y desarrollar valiosas propuestas de futuro para él y los demás.

Para mi desgracia pero inevitablemente, de nuevo vengo con nuevos términos que tienen otros antecedentes mucho más reconocibles en nuestro acervo lingüístico tradicional. En este caso, podríamos decir que una persona “resiliente” es algo similar a lo que siempre hemos conocido por “estoica” (fuerte ante la adversidad y la desgracia) pero, ¡qué le vamos a hacer!, en ocasiones parece que lo nuevo siempre es mejor y más apropiado aun sin muchas veces serlo.

Una de las tipologías humanas que más interés despierta a los biógrafos o los directores de cine es la de esos personajes que han construido su vida a partir de una sola ley: “Levantarse siempre una vez más de las que se han caído”. Ejemplos como :  Gandhi, Nelson Mandela, Stephen Hawking, Ana Frank, Teresa de Calcuta o muchos de los grandes conquistadores del mundo pre-contemporáneo son arquetipos del espíritu de “flotabilidad” que distingue a los triunfadores de aquellos que se resignan a asumir calladamente sus circunstancias. Pero como aquellos y sin conocerlos, estoy convencido que existen otros muchos que de forma más anónima han construido sus vidas desde el compromiso asumido con su futuro y la entereza de ánimo necesaria para lograrlo.

No hay una sola receta que asegure como implementar exitosamente la Resiliencia en nuestra vida sino que, como toda buena paella, es un conjunto de ingredientes que sabiamente combinados ofrecen un resultado muy apetecible.

Los diez más determinantes, quizás podrían ser:

Autoestima: La positiva percepción que se tiene de uno mismo.
Introspección: La auto-observación ecuánime.
Independencia: El mantenimiento de la necesaria distancia física y emocional ante lo que nos afecta sin caer en el aislamiento.
Sociabilidad: La tendencia a establecer lazos emocionales con los demás.
Iniciativa: La capacidad de fijarse metas y caminar hacia ellas.
Sentido del Humor: La práctica constante en la búsqueda del lado cómico de la vida.
Creatividad: La innovación dentro de la rutina.
Empatía: La orientación hacia la comprensión de las circunstancias que afectan a los demás.
Pensamiento Crítico y Analítico: La reflexión sobre las causas de la adversidad y la identificación de sus soluciones.
Perseverancia: El mantenimiento firme en las actuaciones necesarias para la consecución de los objetivos propuestos.

Ser resiliente, más que una virtud, hoy en día es una necesidad ante esta compleja realidad que no facilita nada y exige mucho a quienes habían olvidado ya que la vida no es más que una montaña rusa, cuyo final siempre coincidirá con el principio por muchos y vertiginosos “sube y bajas” sobrevividos.

QUÉ ES LA PEDAGOGÍA.

QUÉ ES LA PEDAGOGÍA.

El significado etimológico de Pedagogía está relacionado con el arte o ciencia de enseñar. La palabra proviene del griego antiguo paidagogos, el esclavo que traía y llevaba chicos a la escuela. La palabra paida o paidos se refiere a chicos, ese es el motivo por el que algunos distinguen entre "Pedagogía" (enseñar a chicos) y andragogía (enseñar a adultos). La palabra latina para referirse a la pedagogía, educación, es mucho más utilizada y a menudo ambas se utilizan de forma indistinta.
Pedagogía también se refiere al correcto uso de estrategias de enseñanza. Por ejemplo, el brasileño Paulo Freire, uno de los educadores más significativos del siglo XX, se refiere a su método de enseñanza para adultos como "pedagogía crítica".
Actualmente la Pedagogía ha evolucionado mucho desde su origen etimológico que significaba conducir o llevar a un niño en el sentido espiritual o enseñarlo. Hoy, la Pedagogía no es la ciencia que se ocupa de la enseñanza, esto es tarea de otra ciencia pedagógica llamada Didáctica. La Pedagogía es un conjunto de saberes que se ocupan de la educación como fenómeno tipicamente social y específicamente humano. Es por tanto una ciencia de carácter psicosocial que tiene por objeto el estudio de la educación con objeto de conocerlo y perfeccionarlo. También es una ciencia de carácter normativo porque no se dedica a describir el fenómeno educacional sino a establecer las pautas o normas que hemos de seguir para llevar a buen término dicho fenómeno.
las funciones específicas del pedagogo en el centro escolar serian:

1.- Por parte de La Teoría de la educación:
1.1.- Servicios de Orientación Escolar.
1.2.- Servicios de Organización Escolar.
2.- Por parte de la Educación Especial.
2.1.- Aulas de Educación Especial y Gabinetes psicopedagógico.
Como pedagogo especialista en Educación Especial, podría enumerar como responsabilidad propia:
1.- Diagnóstico del discente
2.- Elaboración de terapias específicas.
3.- Programación de metodologías específicas.
4.- Seguimiento del educando.
5.- Asesoramiento al profesor del aula ordinaria.

SEIS PASOS PARA FORTALECER LA RESILIENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS. ESTRATEGIAS.



SEIS PASOS PARA FORTALECER LA RESILIENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS. ESTRATEGIAS.


Mitigar el riesgo

1. Vinculos Enriquecidos. Esto implica fortalecer las conexiones entre los individuos y cualquier persona o actividad prosocial, y se basa en pruebas indicativas de que los niños-as con fuertes vínculos positivos incurren mucho menos en conductas de riesgo que los que carecen de ellos. De manera análoga, la bibliografía sobre el cambio escolar también hace hincapié en la necesidad de vincular a los discentes con el  rendimiento escolar y académico conectando a cada uno con su estilo de aprendizaje elegido.

2. Los límites deben fijarse de forma firme y clara. Consiste en elaborar e implementar políticas y procedimientos escolares coherentes y responde a la importancia de explicitar las expectativas de conducta existentes. Estas expectativas deben incluir la de encarar las conductas de riesgo para l@s alumn@s y tendrán que ser expresada por escrito y transmitidas con claridad, indicando los objetivos que se espera cumplir.

3. Aprendizaje continuo, Enseñar habilidades para la vida: cooperación, resolución de conflictos, estrategias de resiliencia y asertividad, destrezas comunicacionales, habilidad para resolver problemas y adoptar decisiones , y un manejo sano del estrés.

Enseñarlas y reforzarlas de forma adecuada ayudan al alumnado a sortear los peligros de la adolescencia como son el alcohol, tabaco y otras drogas. También son importantes para crear un medio que procure el aprendizaje “significativo” de los alumn@s y ayude a los adultos a participar de interacciones eficaces dentro de la escuela.

Construir resiliencia

4. Brindar afecto y apoyoEsto implica proporcionar respaldo y alientos incondicionales.

Es el más crucial de todos los elementos que promueven la resiliencia y de hecho, parece casi imposible “superar” la adversidad sin la presencia de afecto.

Este afecto no tiene que provenir necesariamente de los miembros de la familia biológica. A menudo lo brindan, docentes, vecin@s, profesionales, así como otras entidades. Los pares y hasta las mascotas pueden funcionar como constructores de resiliencia para adultos y niñ@s.

Quienes intentan reformar la educación reconocen que un ambiente afectivo es esencial como base de sostén para el éxito académico.

5. Transmitir y establecer expectativas  realista y elevadas. que obren como motivadores eficaces (especialmente con aquell@s con aquell@s escolares que cargan con uno o más “rótulos” o “etiquetas” ) cuyo objetivo sea que las habilidades y potencial de alumnos y docentes se reconozca y estime.

6. Trasladar oportunidades de participación significativas: Significa otorgar a la comunidad educativa –alumos, personal escolar y familias- una alta cuota de responsabilidad por lo que ocurre en la escuela, dándoles oportunidades para resolver problemas, tomar decisiones, planificar metas y ayudar a otros. Que la enseñanza se vuelva más “práctica”, el currículo sea más “pertinente” y atento al mundo real, y las decisiones se tomen más a menudo en el lugar de trabajo con activa participación de todos los miembros de la comunidad escolar permitiéndoles participar.

La fuente original es de Henderson,Nan; Milstein, Mike M., La resiliencia en la escuela. Paidos, Barcelona, 2003.

Definición del término: La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, una tragedia, una amenaza, o hasta fuentes de tensión significativa —como problemas familiares o de relaciones, problemas serios de salud o factores estresantes del trabajo o financieros. Significa “rebotar” como una bola o un resorte después de una experiencia difícil. La investigación ha demostrado que la resiliencia es ordinaria no extraordinaria. La gente comúnmente demuestra resiliencia. Un ejemplo es la respuesta de los norteamericanos y las norteamericanas a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus esfuerzos individuales para reconstruir sus vidas. Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente esté lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional.

Recordatorio de un Homenaje a Un Guardia Civil Perseguido.


UN HOMENAJE A UN GUARDIA CIVIL DEMOCRÁTICO, MANUEL LINDE FALERO.


Hemos recibido la noticia de que ha fallecido nuestro compañero y amigo, Manuel Linde, una noticia no esperada y sorprendente, era un hombre joven y luchador; falleció en la más triste soledad y sin apoyo de nadie.
Linde fue uno de los Guardias Civiles que despertó la conciencia cívica en el seno del cuerpo de la Guardia Civil, organizó los cuadros clandestinos en el seno de la Institución y bajo las capuchas , con mucho valor, denunció las graves carencias de la Guardia Civil y exigió los derechos constitucionales que como ciudadanos nos correspondían.
No podré olvidarme del arresto que cumplí en Logroño, donde a los pocos días de mi ingreso en el móvil de Logroño, un grupo de Guardias Civiles, encabezados por mi amigo Manuel Linde, --todos encapuchados—dieron una rueda de prensa exigiendo mi puesta en libertad y los derechos constitucionales para los ciudadanos Guardias Civiles.
Fue separado del servicio por su lucha y trayectoria democrática, fue represaliado, detenido y por sus repetidos actos a favor del nuevo estado constitucional llevado a situaciones extremas y difíciles de repetir en democracia.
Ante todo siempre, siempre, fue un excelente compañero y amigo, no me olvidaré nunca de la ayuda que nos has prestado, no me olvidaré cuando tenía que desplazarme para examinarme en la UNED de la Rioja, y me esperaba para llevarme e invitarme a comer a su casa, no me olvidaré del buen trato que me han dispensado sus hijos y su mujer; familia que tuvo que sufrir gravemente los ataques de una Guardia Civil anclada en los métodos más ignominiosos del pasado, llegando a dejarlo sin el pan de sus hijos y con la persecución más baja y ruin.
Solicitamos juntos Asociaciones Culturales y Deportivas, y por ello el estado democrático y de derecho accionó los actos más graves e incomprensibles que un estado pueda llevar a cabo –salvo en las épocas de los nazis--—y para demostrar lo que digo está la historia, es clara y contundente, ver. Grat. Internamientos en centros penitenciarios, psiquiátricos, persecuciones sin límite que derivaron al cabo de los años en la última sentencia del TEDH de Estrasburgo en noviembre del 2006, en una rotunda condena a España que sólo quedó en papel puesto que el gobierno se la pasa por las entrepiernas.
Siempre dijimos : “tenemos la fuerza de la Razón y no la razón de la Fuerza”, --y lograremos , estoy seguro- que te devuelvan lo que te han robado indignamente.
No has vivido para verlo, no has vivido para contarlo, estamos pidiendo y exigiendo y no pararemos ni un minuto para que se repare los graves hechos cometidos contra los HÚMEDOS DE LA GUARDIA CIVIL, y lo sentimos mucho, pero quiero que sepas y veas desde donde estés que seguirás estando como uno más en nuestras reivindicaciones, para que tus hijos y tu familia sepan que has sido siempre una buena persona, que luchastes –y valientemente-- por unos valores justos y que tu lucha no ha sido estéril, ahora más que nunca seguiremos en el camino; que Dios te bendiga y te enseñe la luz para tu nuevo camino, nosotros no te olvidaremos, amigo y compañero.

¿Por qué no cambian las metodologías educativas?



Gran parte del profesorado piensa, y tiene razón, que no hay renovación metodológica por la escasa financiación, la ausencia de formación especializada, la masificación de las aulas y la dificultad de disponer de tecnología avanzada. Estos motivos son reales, pero no suponen ningún obstáculo para el profesorado innovador que debido a sus características (inconformista, emprendedor, vocacional y con ganas de mejorar los resultados de aprensizaje de su alumnado) suele sortear dichos obstáculos. Pero no obstante, a pesar de los miles de profesores que innovan no se produce ningún cambio apreciable en la educación. ¿Por qué?

Creo que las razones citadas realmente son  argumentos de peso, pero hay otras, a mi juicio, mucho más importantes. Son las verdaderas responsables del conservadurismo metodológico de la educación. Por resumir y repartir responsabilidades, son de tres tipos: políticas, institucionales y del profesorado que innova:

  • Mientras nuestros políticos no entiendan que la educación debe ser un proceso de mejora continua y que requiere la colaboración de todos, ésta no cambiará. A mi modo de ver no se trata de hacer un gran pacto (que creo que sería muy bueno para la educación) bastaría con que los gobiernos entrantes y salientes se sentasen y vieran qué es lo que ha funcionado (para mantenerlo) y lo que no para mejorarlo. Lo cierto es que no parece un ejercicio difícil sobre el papel, aunque debe haber razones que se me escapan ya que no se suele hacer.
  • La institución educativa, llámese centro, instituto o universidad, también tiene su parte de responsabilidad en la inmovilidad  del modelo educativo, al menos en su área de influencia. Bastaría con que se tuviese una visión corporativa de la mejoras a introducir, ver que experiencias innovadoras de su propio profesorado lo consiguen, transferirlas, potenciarlas y ayudar a los docentes en su aplicación. Realmente se trata de implantar una espiral  de mejora continua a través del empoderamiento de su propio profesorado.
  • Pero como decía antes, también el profesorado innovador tiene parte de responsabilidad. Cuando este profesorado innova piensa en su alumnado y en su propia asignatura (piensa y actúa en local). Esta forma de actuar es natural y lógica, pero condiciona que la innovación sea local (en su propia asignatura). Esto causa que haya una gran repetición de experiencias de innovación, que no se transfieran innovaciones entre asignaturas e incluso, que no haya tal innovación en su trabajo. El profesorado innovador debe pensar en global y actuar en local. Una forma de hacerlo es centrarse en las metodologías y procesos educativos (que son los mismos en cualquier lugar y ámbito educativo) en vez  de centrarse en las tecnologías. Dicho de otra forma, utiliza tecnología pero para mejorar o cambiar las metodologías, no al contrario.

Creo que con estos pequeños cambios políticos, institucionales y de la forma de innovar se conseguiría acelerar el cambio de las metodologías educativas, aunque si se aumenta la financiación, se mejora la formación, se disminuye la masificación y se sabe cómo utilizar la tecnología… pues mucho mejor.