viernes, 11 de mayo de 2018


30 años sin Richard Feynman: sus mejores frases para la historia

30 años sin Richard Feynman: sus mejores frases para la historia
HuffingtonPost.gr

Tal vez sólo las personas a las que les interesa verdaderamente el desarrollo científico y el pensamiento escéptico sepan quién fue el neoyorkino Richard Feynman, físico teórico del Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Princeton, ganador del premio Nobel en 1965, al que se conoce sobre todo por su trabajo en mecánica y electrodinámica cuánticas, por formular los principios de la nanotecnología, por su participación en el Proyecto Manhattan para producir la bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial y en la Comisión Rogers, encargada de esclarecer el desastre del transbordador espacial Challenger en 1986, por su obra como divulgador de su área y por su ateísmo declarado.


Dos extraños tipos de cáncer, un liposarcoma y una macroglobulinemia de Waldenström, acabaron con su vida el 15 de febrero de 1988, justo tres décadas atrás, y se supone que sus últimas palabras recogidas fueron estas: “No me gustaría morir dos veces; es tan aburrido…”. Pero no son las únicas que nos dejó para el recuerdo en los sesenta y nueve años que estuvo paseando su serena lucidez por el mundo, sino que hay muchas otras suelen citarse y que también circulan por las redes como indicativo de por qué en los resultados de una encuesta de la revista británica Physics World, realizada en 1999, aparece entre los diez físicos más importantes de la historia.
Por ejemplo, algo tan fundamental como lo que va a continuación, que tal vez deberían tatuarse en una zona corporal bien visible todos aquellos que navegan jovialmente por las procelosas aguas de los disparates pseudocientíficos y del pensamiento mágico: “El principio de la ciencia, casi la definición, es el siguiente: «La prueba de todo conocimiento es el experimento». El experimento es el único juez de la verdad científica”. Porque, según él, “hay que tener la mente abierta, pero no tanto como para que se te caiga el cerebro”, y “capacidad experimental, honestidad en la publicación de los resultados e inteligencia para interpretarlos”, pues “hay que demostrar nuestras equivocaciones lo más rápido posible; es la única manera de avanzar”.
richard feynman
Lab.CCCB.org

Como defensor insobornable del pensamiento crítico, Feynman sabía que “lo que necesitamos es imaginación, pero imaginación encorsetada en la terrible camisa de fuerza que es el conocimiento”, que “no importa cuán hermosa sea tu conjetura, no importa cuán inteligente seas, quién hiciese la conjetura o cómo se llame. Si no está de acuerdo con el experimento, está mal”. No obstante, desconocía “lo que le pasa a la gente: no aprenden comprendiendo, aprenden de alguna otra forma, por la rutina o de algún otro modo. ¡Qué frágil es su conocimiento!”. Y se demostró capaz de comprender, en una muestra de humildad bien entendida, que “cuando un científico examina problemas no científicos, puede ser tan listo o tan tonto como cualquier prójimo, y de que cuando habla de un asunto no científico, puede sonar igual de ingenuo que cualquier persona no puesta en la materia”.
Si bien no le preocupaba, y como ateo sin la avidez exigente de que le tranquilizasen con maravillas de la revelación religiosa, se pudo tomar la incertidumbre de la vida humana con paradójica sabiduría y sosiego absoluto: “No debo tener una respuesta. No me siento aterrorizado por no conocer cosas, por estar perdido en este misterioso universo sin tener ningún propósito, que es el modo en que la realidad es, hasta donde puedo decir, posiblemente. Esto no me aterra”. Sin embargo, su conocimiento firme tampoco se podía poner en duda: “Para aquellos que no conocen las matemáticas, es difícil sentir la belleza de la naturaleza… Si quieren aprender sobre la naturaleza, apreciar la naturaleza, es necesario aprender el lenguaje en el que habla”.

Con una comparación risueña, consideraba por otra parte que “la física es a las matemáticas lo que el sexo a la masturbación”, pues “la física es como el sexo: seguro que da alguna compensación práctica, pero no es por eso por lo que la hacemos”. Y, pese a que el bueno de Feynman se comunicase con la naturaleza casi de tú a tú entonces, no se engañaba al respecto, y decía que “la mecánica cuántica describe la naturaleza como algo absurdo para el sentido común, pero concuerda plenamente con las pruebas experimentales”; y remataba: “Espero que ustedes puedan aceptar la naturaleza tal y como es: absurda”. Porque “las cosas más importantes de la naturaleza parecen ser resultado del azar o de los accidentes”, y “ni siquiera la propia naturaleza sabe qué camino va a seguir un electrón”.
richard feynman
WashingtonPost.com

Con su mente despejada, dijo sin contemplaciones: “No me parece que este universo fantásticamente maravilloso, esta tremenda gama de tiempo y espacio y diferentes tipos de animales, y todos los distintos planetas, y todos estos átomos con todos sus movimientos, etcétera, todo esto interconectado pueda simplemente ser un escenario para que Dios vea a los seres humanos luchar por el bien y el mal, que es la visión que tiene la religión. El escenario es demasiado grande para el drama”. Y es que “Dios siempre ha sido inventado para explicar misterios. A Dios siempre se lo inventa para explicar esas cosas que no entiendes. Ahora, cuando finalmente descubres cómo funciona algo, obtienes algunas leyes que le estás quitando a Dios; ya no lo necesitas más”.
Desde luego, no se andaba con circunloquios al abordar estas cuestiones. He aquí otro ejemplo pertinente: “La observación que leí en alguna parte, que la ciencia está bien siempre y cuando no ataque a la religión, fue la clave que necesitaba para comprender el problema. Mientras no ataque a la religión, no es necesario prestarle atención y nadie tiene que aprender nada”. Ni al referirse al tratamiento de las ciencias en el arte: “¿Qué hombres son poetas que podrían hablar de Júpiter si fuera un hombre, pero si es una inmensa esfera giratoria de metano y amoníaco deben permanecer en silencio?”. O a la filosofía vital de tres al cuarto: “Una persona habla con tales generalidades que todos pueden entenderlo y se considera una filosofía profunda. Sin embargo, me gustaría ser mucho más especial y ser entendido de una forma honesta, no de una forma vaga”.

Aunque, “demonios, si pudiera explicárselo a la persona promedio, no hubiera valido la pena el premio Nobel”. Y no eso solamente: “Creo que puedo decir con seguridad”, afirmó un día de asombro público, “que nadie entiende la mecánica cuántica”. Sin embargo, por encima de las dificultades numerosas y de la incomprensión reinante, su compromiso ilustrado no se alteró ni un tanto así: “Es responsabilidad nuestra hacer lo que podamos, aprender lo que podamos, mejorar las soluciones y transmitirlas a nuestros sucesores”, aseguraba. “Es responsabilidad nuestra dejar la manos libres a las generaciones futuras”. Y prosiguió de esta forma: “Es nuestra responsabilidad como científicos, sabiendo el gran progreso que proviene de una filosofía satisfactoria de la ignorancia, el gran progreso que es fruto de la libertad de pensamiento, para proclamar el valor de esta libertad, para enseñar cómo la duda no debe temerse sino ser bienvenida y debatida, y exigir esta libertad como nuestro deber para todas las generaciones venideras”. Las mismas generaciones que, de verdad, estamos y estaremos siempre en deuda con el gran Richard Feynman.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Todo para los alumnos pero sin los alumnos.

El próximo día 8 de febrero a las 18 h tendrá lugar el encuentro en abierto “Todo para los alumnos pero sin los alumnos”.
Como ponentes intervendrán Manuela Lara (Responsable de proyectos y desarrollo de Santillana Negocios Digitales) y Fernando Tébar (Inspector de Educación). Modera Fernando Trujillo (Universidad de Granada)
El acto tendrá lugar en el Centro Cultural La Corrala (C/ Carlos Arniches, 3 y 5 Madrid)  de la Universidad Autónoma de Madrid
La Asociación Educación Abierta organiza el encuentro

martes, 8 de mayo de 2018


NUNCA LLUEVE AL GUSTO DE TODOS.

Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro sí, y ésa fue su condena. 
Robert Burton

lunes, 7 de mayo de 2018

CAMBIOS EN LA NORMATIVA QUE REGULA LA PROTECCIÓN DE DATOS EN LA UNIÓN EUROPEA.


Destacamos algunas de las novedades del nuevo Reglamento General de Protección de Datos de la UE (RGPD), Reglamento (UE) 2016/679, que es de aplicación directa a partir del 25 de mayo de 2018.

El RGPD amplía su ámbito de aplicación a aquellas empresas no establecidas en la Unión Europea que realicen tratamientos derivados de una oferta de bienes o servicios destinados a ciudadanos de la UE o como consecuencia de una monitorización y seguimiento de su comportamiento.

El RGPD incluye la regulación de dos nuevos derechosel derecho al olvido y el derecho a la portabilidad. Además, establece condiciones concretas sobre el procedimiento a seguir para atender a los interesados en el ejercicio de sus derechos:

ü  El derecho al olvido es la consecuencia de la aplicación del derecho al borrado de los datos personales. Es una manifestación de los derechos de cancelación u oposición en el entorno online.

ü  El derecho a la portabilidad de los datos es una forma avanzada del derecho de acceso por el cual la copia que se proporciona al interesado debe ofrecerse en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica que permita su traslado a otro responsable.

El RGPD establece un tratamiento de datos basado en el consentimiento “inequívoco” del afectado. El consentimiento inequívoco es aquel que se ha prestado mediante una manifestación del interesado o mediante una clara acción afirmativa. No se admiten formas de consentimiento tácito o por omisión, ya que se basan en la inacción.

El Reglamento prevé que el consentimiento, además de inequívoco ha de ser explícito en algunos casos, como para el tratamiento de datos sensibles, adopción de decisiones automatizadas y transferencias internacionales.

Cuando el tratamiento se base en un consentimiento otorgado con anterioridad a la aplicación del Reglamento (UE) 2016/679, no será necesario recabar nuevamente dicho consentimiento si la forma en que se otorgó se ajusta a las condiciones del nuevo reglamento.

El RGPD otorga especial importancia a la transparencia e información a los interesados.  La información a los interesados, tanto respecto a las condiciones de los tratamientos que les afecten como en las respuestas a los ejercicios de sus derechos, deberá proporcionarse de forma concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso, con un lenguaje claro y sencillo.

El RGPD establece algunas novedades en las relaciones responsable-encargado:

ü  Los responsables y encargados tienen la obligación de mantener un registro de actividades de tratamiento en el que contenga la información que establece el RGPD. Están exentas las organizaciones que empleen a menos de 250 trabajadores, a menos que el tratamiento que realicen pueda entrañar un riesgo para los derechos y libertades de los interesados, no sea ocasional o incluya categorías especiales de datos personales o datos relativos a condenas e infracciones penales.

ü  Las relaciones entre el responsable y el encargado deben formalizarse en un contrato o en un acto jurídico que vincule al encargado respecto al responsable. El RGPD regula el contenido mínimo.


El RGPD establece un catálogo de medidas de responsabilidad activa:

-       protección de datos desde el diseño y por defecto
-       medidas de seguridad
-       realización de evaluaciones de impactos sobre la protección de datos
-       notificación de violaciones de la seguridad de los datos
-       promoción de códigos de conducta y esquemas de certificación
-       nombramiento de un delegado de protección de datos
-       mantenimiento del registro de actividades de tratamiento.


Los responsables de tratamiento deberán realizar una evaluación de impacto sobre la Protección de Datos, con carácter previo a la puesta en marcha de aquellos tratamientos que sea probable que conlleven un alto riesgo para los derechos y libertades de los interesados.


El RGPD establece la nueva figura del delegado de protección de datos (DPD), que será obligatorio en:

ü  Autoridades y organismos públicos
ü  Responsables o encargados que tengan entre sus actividades principales operaciones de tratamiento que requieran una observación habitual y sistemática de interesados a gran escala.
ü  Responsables o encargados que tengan entre sus actividades principales el tratamiento a gran escala de datos sensibles.


El DPD debe ser nombrado atendiendo a sus cualidades profesionales, y en particular, a sus conocimientos especializados del Derecho y la práctica de la protección de datos, aunque no debe tener una titulación específica.

domingo, 6 de mayo de 2018


EL ESPÍRITU

Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara. 
Montaigne.


viernes, 4 de mayo de 2018


AMOR A LA VIDA

Lo que importa es cuánto amor ponemos en el trabajo que realizamos. 

Teresa de Calcuta.


jueves, 3 de mayo de 2018




Profesor universitario desde 300 euros

De izq.a dcha., los profesores asociados valencianos Anna Diaz [ha dejado recientemente de serlo] Yolanda Lifante, Pablo Lluch y Alicia Martí.
De izq.a dcha., los profesores asociados valencianos Anna Diaz [ha dejado recientemente de serlo] Yolanda Lifante, Pablo Lluch y Alicia Martí.
Yolanda Lifante, a punto de cumplir 50, es profesora asociada universitaria. Estudió arquitectura y tiene dos tesis doctorales. Una de ellas versa sobre creatividad pedagógica en ingeniería. Es un tema inédito, por el que la Universidad de Barcelona le ha planteado que coordine un máster y que le ha permitido acudir a numerosos congresos de ponente. Pese a su amplio currículo y sus 14 años impartiendo seis clases semanales de dibujo técnico en la Universidad de Valencia (UV), gana 549 euros netos al mes. Y no tiene plaza fija. Es más, si se presentara a un proceso de selección no tendría muchas posibilidades. Los de su categoría, los asociados, tienen complicado figurar en las investigaciones, que dan muchos puntos. Sobre todo si, como es su caso, la docencia le ha absorbido todo su tiempo. "La acreditación [llevan 10 años denegándosela] se vuelve un imposible sin artículos publicados y sin investigación. Es la pescadilla que se muerde la cola", lamenta. Así que complementa su sueldo con clases particulares y, en los momentos más difíciles de la crisis, limpió casas para llegar a fin de mes. Sus compañeros de la UV -unos 1.300 asociados, el 30% de la plantilla- llevan desde el 29 de enero en huelga indefinida, casi dos semanas. Ella acaba de volver al aula: "Necesito el sueldo para mantener a mis hijos".
Los asociados - 22.871 profesores en España, el 23,6% de la plantilla en el curso 2016-17 y en incremento desde que empezó la crisis- son el último eslabón de la cadena de precariedad de las Universidad pública española, en la que hay "profesores pobres", según la definición del presidente de los rectores, Roberto Fernández. Las universidades han perdido un 27,7% de la inversión pública durante la crisis hasta 5.789 millones y durante cinco años tuvieron prohibido sustituir a todos profesores que se jubilaban. Los asociados, legalizados desde 1983 como profesionales de reconocido prestigio a los que fichar de forma temporal para contar con su experiencia, se han convertido en muchos casos en mano de obra barata para cubrir vacantes durante años y años.
Profesor universitario desde 300 euros
A día de hoy, es imposible saber cuántos de los casi 23.000 asociados existentes cumplen las condiciones que fijan para ellos la ley y cuáles no. Sindicatos como CC OO estima que son la mitad. La conferencia de rectores españoles, la CRUE, que anuncia un informe para detectarlos, augura que son casos minoritarios. Sí se sabe que hay parte -los llamados falsos asociados- que ni siquiera tienen un trabajo fuera y se dan de alta como autónomos para poder estar en la universidad. Y otros que encadenan contratos desde hace lustros o décadas, que cambian de asignaturas de forma habitual y que realizan casi la misma labor que un docente universitario de plantilla por tres o cuatro veces menos sueldo.

Tres historias

Alicia Martí (39 años), Pablo Lluch (37) y Anna Diaz (32) son o han sido profesores asociados de la Universitat de València o de otros campus valencianos y cuentan su experiencia. Como el resto de compañeros reivindican una mejora salarial y profesional para su colectivo. “ Al final estamos haciendo mucha más faena de la que nos corresponde. Y ni nos pagan por ello ni tampoco nos lo reconocen”, denuncia Martí, titular de una plaza de Secundaria.
“Cuando acabé la carrera no fui becaria de investigación por dos décimas y mi vida cambió porque quería hacer carrera universitaria. Acabé de asociada para ir acumulando ciencia universitaria para cuando haga la tesis y quiera acreditarme”, explica Díaz, que ha dejado las clases en la Universidad.Jaume I de Castellón. Lluch es profesor de Primaria y asociado por pura vocación. "Estoy en huelga porque creo que la Universidad podría pagar o reconocernos más”.
Su realidad, y sus nóminas, varían de una comunidad a otra, de un campus a otro. Imparten entre tres y seis horas semanales de clase (y otras tantas en tutorías) y cobran desde cerca de 300 euros a una media de 600, a los que algunos convenios suman suplementos por antigüedad o por doctorado. El Parlamento Europeo ha llamado la atención a España por este asunto. En octubre comparecieron en Bruselas varios asociados de la UV. Los parlamentarios consideraron que "existen motivos para determinar que hay una discriminación" y recriminaron que las prórrogas de contratos -renuevan por cuatrimestres, cada año o cada tres- "no se pueden usar para cubrir necesidades estructurales y permanentes". En algunas universidades, como en la UV, los afectados están en pie de guerra y en otras, donde ya hubo manifestaciones cuando empezaron los recortes, se lo están planteando.
"Cuando vi la nómina por primera vez me sorprendí pero siempre está la promesa de hacer la tesis y ves que puede ser un lugar de futuro. Y te quedas, inviertes, investigas, van pasando los años, terminas la tesis y te das cuenta que ese puesto de trabajo, transcurridos los años, aún no ha llegado". Inés García López, de 41 años, filóloga, lleva 11 de asociada en la Universidad de Barcelona (UB). No tiene un trabajo fijo fuera. "Me di cuenta de que hay muchas personas como yo, con trabajo fuera pero que acaban dependiendo del número de asignaturas que dan en la universidad". Da dos asignaturas y cobra 380 euros al mes. En los últimos tiempos, al margen de su puesto de asociada universitaria, ha hecho una sustitución en una escuela oficial durante unos meses y da clases de alemán en un colegio.

Leyes “cada vez más laxas”

“Las leyes que regulan el profesorado universitario han sido cada vez más laxas con la presencia de personal contratado", señala el citado informe del Observatorio del Sistema Universitario. El asociado aparece en la ley universitaria de 1983 como una figura temporal entre “especialistas de reconocida competencia que desarrollen normalmente su actividad profesional fuera de la Universidad”. No podían superar el 20% de los catedráticos y profesores titulares, un 30% en las politécnicas. En 2002, la LOU permitió que los contratados —donde están asociados, pero no solo— lleguen al 49% del total. La LOMLOU (2007), amplió computando “en equivalencias a tiempo completo”, es decir, varios asociados cuentan como uno solo en función de las horas que impartan.
Un portavoz del Ministerio de Educación, que en 2012 aprobó el decreto que impedía reponer a funcionarios, señala que “es un asunto que preocupa al ministerio y del que no es ajeno, pese a que atañe a las Universidades dentro de su autonomía”. Están “en conversaciones con la CRUE para tratar de buscar una solución jurídica a estas personas". No aclara si prevé algún cambio en la normativa, como le reclaman los rectores. Ni si comparte que la Universidad está infrafinanciada, como también denuncian los rectores.
En 2011, con los recortes, nació la Plataforma de Professors Associats de la UB, de la que ella forma parte, igual que del sindicato CGT. "Cuando empezamos a conocernos y a compartir nuestras historias, fuimos conscientes de que esto no podía ser: hacer carrera académica, compatibilizándolo con otros trabajos y con unos sueldos indignos. Cogíamos nuestras nóminas, nos íbamos a las Ramblas y las enseñábamos para que la gente supiera cuánto estaba cobrando realmente un profesor universitario. Dábamos cifras: pues si hay 5.000 profesores en la UB, más de 2.000 estamos cobrando como mucho 480 o 500 euros. Tuvimos que armar escándalo". Se coordinaron con la Universidad Autónoma de Barcelona y entraron como candidatura en el comité de empresa. Casi cada año desde 2011 hay movilizaciones, huelga o asambleas. El próximo 14 de febrero se reúnen en la UB para decidir nuevas protestas.

 Asignaturas nuevas

"Damos lo que sobra". Carlos Peláez, de 51 años, es asociado de la Universidad Complutense de Madrid desde hace 10. Allí también existe una plataforma de asociados. Es educador social y antropólogo. Con "lo que sobra" se refiere a que los asociados son los últimos en elegir asignatura en las facultades. Aunque la idea original de esta figura era que impartieran una materia de forma temporal en la que son especialistas, la realidad es que en muchos casos, se quedan con las que nadie quiere en el departamento. "Todos los años tengo asignaturas nuevas que no he hecho nunca". Este curso, por ejemplo, cubre Animación Sociocultural. La materia no le es ajena, pero su especialidad es otra: "Soy experto en inmigración, pero no puedo coger esas asignaturas". Cobra entre 500 y 600 euros al mes -"después de impuestos", añade- por seis horas semanales de clase y otras seis de tutoría. Vive de su trabajo como consultor mientras dedica media jornada diaria al puesto en la universidad, un contrato que caduca cada tres años y debe volver a renovar. ¿Por qué sigue? "El mundo académico me gusta, investigo muy a gusto con mis compañeros, que me cuidan mucho. Y me encanta la relación con los alumnos".

La responsabilidad de la Universidad

“Es importante tener presente que, como hemos visto, la opción por el profesorado asociado como vía de entrada a la universidad no es un recurso puntual en un momento de restricciones. Se adoptó y se ha ido manteniendo en momentos de crecimiento económico décadas atrás”. Así lo refleja un informe reciente del Observatorio del Sistema Universitario sobre el profesorado en Cataluña, cuyas conclusiones son extrapolables al resto de España.
“La crisis ha afectado de manera muy perversa a la Universidad”, añade la responsable de Universidad e Investigación de CC OO, Encina González. Destaca la actuación del Gobierno del PP —con un decreto que impidió cubrir los puestos de los profesores jubilados— y de las comunidades autónomas, que han ido rebajando en distinta medida su aportación, que supone casi el 95% de la financiación pública de los campus. Considera la responsabilidad de las universidades es que, a pesar de las limitaciones, “podían haber usado figuras algo más estables” para suplir puestos “y no solo precarios contratados en algunos casos por cuatrimestres”.
“Mi percepción es que los falsos asociados, los que se dan de alta como autónomos solo para cubrir el requisito legal y tienen la universidad como trabajo fundamental, son minoría”, estima Carlos Andradas, rector de la Complutense y responsable de asuntos académicos de la conferencia de rectores españoles, la CRUE. La conferencia está elaborando un informe para cuantificar la situación de los falsos asociados. Andradas distingue entre estos y la mala situación económica de los asociados y otros docentes. “Es un problema diferente. Si nos referimos a si están bien retribuidos, desde luego que no lo están”. Defiende “dignificar los salarios de quienes se dedican a la academia”. Pero pide que, en esa reivindicación, se preserve la figura del asociado: “Es fundamental tener profesionales en la docencia: Periodistas, abogados, profesores, artistas, economistas, …”.