sábado, 31 de agosto de 2019



  1. LA EDUCACIÓN EN LA TRANSICIÓN POLÍTICA Y EN LA CONSTITUCIÓN (1976-1978)

    A la muerte de Franco, a finales de 1975, la sociedad española comienza a trabajar por la democracia. Fue nombrado Arias Navarro como presidente del Gobierno y un año más tarde dimite y le sustituye Adolfo Suárez por decisión del Rey quien ayudado por Torcuato Fernández Miranda dirige la transición hacia la democracia. Lo hace mediante la Ley de Reforma Política de 1976 que legaliza los partidos políticos y la amnistía de los presos políticos. El gobierno debate medidas resolutorias de la penosa situación económica que reúnen en los Pactos de la Moncloa. La educación se contempla como algo tan importante para la economía como para la deseada democracia.

    Iñigo Cavero es el Ministro de Educación en este gobierno en que se luchó por la calidad de la enseñanza y la homogeneización de centros estatales y privados. Se va estableciendo la gratuidad progresivamente en los niveles no universitarios y se crean más puestos escolares. El profesorado de nuevo aumenta sus sueldos y los libros de texto se abaratan. Se incorporan a la escuela las lenguas maternas.

    Siete ilustres personajes, representantes de los partidos políticos más representativos del momento, elaboran un borrador de la Constitución dándose por finalizado 15 meses después, y aprobado por referéndum el 6 de diciembre de 1978, conteniendo los derechos y libertades fundamentales por las que se rigen los españoles.

    El artículo 27 recoge: la Libertad de la Enseñanza, el Derecho a la educación y Autonomía universitaria y algunos otros derechos recogidos en otros artículos como la protección a las familias, la dignidad de toda persona y la igualdad de todos los españoles… Se garantiza a demás una educación religiosa y moral de acuerdo con las prácticas familiares. Se dice que la enseñanza básica es obligatoria y gratuita y se garantiza el derecho de todos a la educación con a participación de todos los sectores implicados y la creación de centros por cualquier persona. Se encarga a los poderes públicos las responsabilidades de inspección del sistema educativo.

    El sistema educativo deja de ser centralizado, pasando a ser responsabilidad de cada comunidad autónoma, proceso largo que iba integrando responsabilidades y competencias educativas en manos de cada autonomía. Este hecho permite una mejor adaptación a las singularidades regionales y una más ágil y eficaz gestión. Sin embargo duplica la burocracia y provoca mal estar en algunos ámbitos por las diferencias ideológicas de los gobiernos autonómicos, por ejemplo en temas de lengua materna o disposición de recursos económicos.
   

viernes, 30 de agosto de 2019

 La Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa

    Una vez difundido por todo el país el Libro Blanco y recibidas las críticas, se presenta al Gobierno y a las Cortes en forma de proyecto de ley y fue nuevamente combatido. Ahora lo hacen los sectores más conservadores: obispos y representantes de las élites y de la enseñanza privada que ponen de relieve la imposibilidad de financiación pese a la partida otorgada en el II Plan de Desarrollo y al crédito del Banco Nacional para levantar nuevos edificios escolares.

    Finalmente se aprobó con el nombre de Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa el 4 de agosto de 1970 bajo la responsabilidad del ministro José Luis Villar Palasí, nacida del estudios de las necesidades de la sociedad española de ese momento y su intento de desarrollo mediante la educación. Pretende por tanto la modernización de todo el sistema, planteando algunos principios básicos: dándole más flexibilidad y unidad e igualando las oportunidades, contribuir de manera más intensa en el progreso científico y técnico y preparando a la persona para las nuevas exigencias de una sociedad más justa, la gratuidad y obligatoriedad con una ideología franquista; añadir la FP a la general… novedades que encontrarían dificultades económicas en la práctica.

    La evaluación del alumno pasa a ser continua al igual que la promoción, la tutoría y la orientación. Una vez acabado el parvulario en el que se ingresa con cuatro años, se pasa a la etapa de EGB con una duración de ocho años y finalizando el período de educación obligatoria se integran los títulos de Bachiller Elemental y la Enseñanza Primaria. A los catorce se puede elegir entre el Bachillerato Unificado Polivalente (BUP), COU y Universidad o bien a la Formación Profesional. A los dieciséis años se puede ingresar en el mundo laboral.
    Dada la falta de recursos económicos se hace aconsejable subvencionar a muchos centros privados para que la educación resultara gratuita a muchas familias. Había por tanto tres tipos de centros: Los públicos, los privados (casi siempre en manos de la Iglesia) y los concertados.

    Los parvularios darían una educación integral aunque no era obligatoria, sí gratuita. En estos centros se trabajaba de forma globalizada.

    En la EGB se continúa con el desarrollo integral de los niños adaptándose a sus capacidades, igual para todos pero se pasa a trabajar por áreas de conocimiento. Para que loa niños de zonas rurales reciban mejor educación que la que se daba en las escuelas unitarias del pueblo, se les traslada al colegio comarcal más cercano o vivirían internos en las Escuela-Hogar.

    Los estudios básicos se continúan con el BUP, de tres años de duración y configurado con materias comunes, optativas y técnico-profesionales y de libre elección por el estudiante. Se impone pruebas de recuperación para quien no superara alguna materia y la repetición de curso para quien suspendiera más de dos materias. Los que quisieran continuar con los estudios universitarios tendrían que aprobar el curso preuniversitario COU y a partir de ahí ingresar en la universidad superando las pruebas de selección de la universidad: La Selectividad.

    Los estudiantes que no quisieran seguir la vía universitaria se cualificaban como trabajadores manuales en los centros de Formación Profesional de primer grado donde continuaban su formación integral. Desde un principio la FP nació desprestigiada y a ella accedían los estudiantes menos brillantes. Para acceder a ella se pedía el Certificado de Escolaridad, ni siquiera el Graduado Escolar que significaba haber superado los ocho cursos de la EGB.

    Uno de los puntos débiles era que los que no quisieran seguir su formación a partir de los catorce años, tenían, hasta los dieciséis dos años de descanso, sin existir para ellos oferta alguna.

    Para los alumnos deficientes e inadaptados -llamados subnormales- se establecía su integración en centros de Educación Especial donde recibían el tratamiento adecuado para hacerles conseguir la máxima autonomía posible y ser útiles a la sociedad.  Los pertenecientes a las clases pudientes recibían atenciones educativas por vías distintas a los de colectivos más privados económicamente. Muchos de ellos recibieron becas.

    También se presta atención a los superdotados, objeto de intervenciones individualizadas que desarrollaran al máximo sus capacidades, aunque a veces no hubo recursos para ello.

    Cada nivel educativo tenía un centro específico bajo la responsabilidad de un director ayudado por el Claustro y por un Consejo asesor que representaba a los padres y debía ser escuchado antes de tomar decisiones, introduciendo así cierto grado de participación y dando un toque predemocrático. Los centros de FP a demás amplían esta asesoría con elementos procedentes de la Organización Sindical del ámbito empresarial y de las corporaciones locales.

    Al alumno se le reconocen ciertos derechos a cambio de su deber de estudiar: elegir centro, recibir orientación, atención sanitaria y ayudas económicas en caso de necesidad.

    Villar Palasí también se encargó de la Universidad, poniendo muchos esfuerzos en ella y de acuerdo con el modelo de la de Navarra, por pertenecer ambos, según aseguran muchos, al Opus Dei. Se elabora un estatuto específico en cada universidad según sus peculiaridades, impulsando la autonomía de las mismas. Igualmente redefine los departamentos creados por Lora Tamayo. Se incorporan a la Universidad los estudios de Magisterio, de Arquitectura, de Ingeniería de Bellas Artes, de Periodismo, de Enfermería y los de el Instituto Nacional de Educación Física. Las Escuelas Técnicas Superiores y las de Grado Medio se convirtieron en Universidades Politécnicas en Madrid, Barcelona y Valencia. Así mismo indica la incorporación de los Conservatorios y las Escuelas de Arte Dramático.

    Se crean los Institutos de Ciencias de la Educación, ICEs para formar pedagógicamente a los docentes.  La Ley impulsa también los colegios Mayores.

    Propone la Educación Permanente de adultos  fomentada desde la Ley Moyano, abriendo las puertas a los estudios a quienes no pudieron hacerlo en su tiempo (excepto los universitarios) y para la actualización profesional.  Se proporcionaba el Certificado de Estudios Primarios.

    El resto de enseñanzas, por ejemplo las militares, pasan a llamarse enseñanzas especializadas, con una reglamentación específica. Se daba también la enseñanza libre, creando la modalidad de enseñanza a distancia para atender a los estudiantes de los niveles reglados: CENEAB (Centro de Educación Básica Nacional a Distancia) que atendía a EGB, el INBAD (Instituto Nacional de Educación a Distancia) encargado del nivel de BUP, y la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) encargada de los estudios superiores. Las enseñanzas se impartían a través de radio, TV, vídeos y audio y algunos textos elaborados. Años después fueron suprimidas, excepto la UNED.

    Este gobierno también se ocupó del control de la educación, cometido que deja en manos del Servicio de Inspección Técnica.

    Las medidas de financiación para la reforma fueron insuficientes y se critica la parte destinada a la enseñanza privada en régimen de concierto. Se observa un incremento de salario de los docentes de las etapas de EGB y FP para igualarlos a los de categorías semejantes y la construcción de edificios escolares. Tres años después se pide una reforma fiscal porque aún no era gratuito el BUP. Cabe destacar también la cuestión de las becas y otras ayudas a los más necesitados dentro del principio de igualdad de oportunidades.
    La Ley se completa con sucesivos Decretos y se mantiene en buena parte hasta 1990 fecha en que fue sustituida por la LOGSE que utiliza como guía la Constitución y la implantación de la democracia.

La prevención empieza por un mejor conocimiento

Es mucho lo que se puede hacer para ayudar a crear resiliencia mental desde edades tempranas con el fin de evitar la angustia y las enfermedades mentales entre los adolescentes y los adultos jóvenes, así como para tratar las enfermedades mentales y lograr la recuperación. La prevención comienza por conocer y entender los signos y síntomas precoces que alertan de una enfermedad mental. Los padres y los profesores pueden contribuir a crear en los niños y adolescentes aptitudes que les ayuden a hacer frente a los retos que se encontrarán cada día en casa y en la escuela. En las escuelas y otros entornos comunitarios se puede prestar apoyo psicosocial, y, por supuesto, se puede iniciar, mejorar o ampliar la capacitación de los profesionales sanitarios para que puedan detectar y tratar los trastornos mentales.
La inversión pública y la participación de los sectores social, de salud y de la educación en programas integrales, integrados y basados en evidencias para la salud mental de los jóvenes son esenciales. Esta inversión debe vincularse con programas que den a conocer a los adolescentes y a los adultos jóvenes cómo cuidar su salud mental y que ayuden a sus compañeros, padres y maestros a saber cómo prestar apoyo a sus amigos, hijos y alumnos. Este es el objetivo del Día Mundial de la Salud Mental de este año.

jueves, 29 de agosto de 2019


LA REFORMA EDUCATIVA ESPAÑOLA DE 1970, LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA Y LA ESPAÑA CONSTITUCIONAL

  1. EL LIBRO BLANCO DE LA EDUCACIÓN. LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN Y FINANCIAMIENTO DE LA REFORMA EDUCATIVA

    Cuando es nombrado Villar Palasí ministro de Educación en 1968, la situación económica española había mejorado bastante con los Planes de Desarrollo Económico y Social de los años sesenta que pretenden disminuir los desequilibrios entre las rentas de las regiones ricas, industriales y las pobres, agrícolas. Los últimos años de la década grupos de progresistas, estudiantes y obreros se movilizan contra las limitaciones del régimen franquista. Con la continuación del II Plan de Desarrollo y un año más tarde, la llegada al ministerio de José Luis Villar Palasí es cuando comienza la auténtica etapa de revolución educativa.
            
    El Libro Blanco de la Educación

    Para la elaboración de este documento, que viene a asentar las bases del proyecto de Ley General de Educación en 1969, se contó con el asesoramiento de integrantes de la UNESCO y de algunos expertos españoles.

    En él se presenta en una primera parte la situación educativa española desde la perspectiva económica, cultural y social, para de esa manera justificar la necesidad de reforma propuesta en la segunda parte. En esta segunda parte se pretende la reforma total del sistema educativo y la mejora en la organización, así como acabar con la sectorización de los cambios. Los cambios legislativos adoctrinan a los españoles en el pensamiento franquista y aproximan la educación en lo posible a los parámetros de los países europeos.

    La enseñanza primaria sería obligatoria y gratuita desde los seis a los trece años. Desde el sindicato de Estudiantes Universitarios se tacha de utópico este proyecto renovador por la falta de puestos escolares.
  
    Se recogen en el Libro también las ideas del reciente Plan de Estudios de Segunda Enseñanza a cerca de la necesidad de que cada vez más estudiantes cursen esta etapa. En los ámbitos progresistas se habla de la necesidad de romper con el clasismo y los desequilibrios de esta enseñanza en términos de pública VS privada que reproducían la estructura social educando a élites, para lo que se establecen becas y matrículas gratuitas para los estudiantes más pobres. El ministerio se compromete a hacer gratuito el bachillerato y se actualizan los conocimientos impartidos en estos estudios. Desde algunos sectores se llega a proponer la no obligatoriedad de la religión, propuesta muy atrevida para el momento ya que la Iglesia seguía en parte apoyando el régimen franquista. Sólo el 36% de los hijos de obreros llegaban a cursar estos estudios.

    Las mayores desigualdades se dan en la Universidad. Sólo el 1 o 2% de los hijos de obreros alcanzaban este nivel por mucho que se defendiera que estaba abierta a todos, y la igualdad universitaria se ve como tema clave en la democratización de la educación ya que es un medio de salir de la pobreza y de acceso a puestos de mando de la sociedad. Las manifestaciones y huelgas en las universidades fueron muy frecuentes en una demostración pública de descontento por la situación político-social española, represora y elitista.

    Se hace una propuesta de integración en la universidad de una serie de estudios que aunque no lo fueran, reciben este rango como los cursados en las Escuelas de Comercio, Normal, ATS…

    A pesar de las mejoras que introducía, el Libro Blanco obtuvo diversas críticas: el olvido de la opinión de los profesores, falta de gratuidad en la red privada, la escolarización de los subnormales, el transporte y los comedores escolares, la escasez y carencias de preparación del profesorado, la falta de educación sexual, contenidos incongruentes con los intereses de los alumnos, la falta de referencia a la coeducación…

   

martes, 27 de agosto de 2019

El reconocimiento de la importancia de la creación de resiliencia mental va en aumento

Afortunadamente, va en aumento el reconocimiento de lo importante que es ayudar a crear resiliencia mental, desde las edades más tempranas, para poder hacer frente a los retos que plantea el mundo actual. Cada vez son más numerosas las pruebas de que la promoción y la protección de la salud del adolescente es beneficiosa no solo para la salud a corto y a largo plazo, sino también para la economía y la sociedad, pues adultos jóvenes sanos podrán contribuir mejor a la fuerza laboral, a sus familias y comunidades, y a la sociedad en su conjunto

lunes, 26 de agosto de 2019


Francis Galton 

Galton produjo más de 340 artículos y libros. Creó el concepto estadístico de correlación y regresión hacia la media, altamente promovido. Él fue el primero en aplicar métodos estadísticos para el estudio de las diferencias humanas y la herencia de la inteligencia, introdujo el uso de cuestionarios y encuestas para recoger datos sobre las comunidades humanas, que necesitaba para trabajos genealógicos y biográficos y para sus estudios antropométricos.
Fue un pionero en la eugenesia, acuñando el término en sí mismo[3]​ y la "frase de la naturaleza versus la crianza”.[4]​ Su libro “El genio hereditario” (1869) fue el primer intento científico social para estudiar el genio y la grandeza.[5]​

Como investigador de la mente humana, fundó la psicometría (la ciencia de la medición de las facultades mentales), la psicología diferencial y la hipótesis léxica de la personalidad. Él ideó un método para clasificar las huellas dactilares que resultaron útiles en la ciencia forense. Su búsqueda de los principios científicos de diversos fenómenos se extendió incluso al método óptimo para hacer té.[6]​[7]​

Leer más. Francis Galton - Wikipedia, la enciclopedia libre

A destacar para pensar: Galton asistió a la escuela del Rey Edward, Birmingham, pero irritado por el plan de estudios clásicos,l o dejó a sus dieciséis años. Sus padres lo presionaban para entrar en la profesión médica, y estudió durante dos años en el Hospital General de Birmingham y  King's College London Medical School College. Siguió con los estudios matemáticos en el  Trinity College, Universitat de Cambridge, desde 1840 hasta principios del 1844.

domingo, 25 de agosto de 2019


En la adolescencia y los primeros años de la edad adulta se producen muchos cambios: cambio de colegio o de hogar, entrada en la universidad o en el mundo laboral. Para muchos es una época apasionante, pero también puede ser causa de estrés o aprensión. En algunos casos, si no se reconocen y controlan, estos sentimientos pueden causar enfermedades mentales. El uso cada vez mayor de las tecnologías en línea, que sin duda aporta muchos beneficios, también puede generar tensiones adicionales, pues cada vez es mayor la conexión a las redes virtuales en cualquier momento del día o la noche. También hay muchos adolescentes que viven en zonas afectadas por emergencias humanitarias, como conflictos, desastres naturales y epidemias, y los jóvenes que viven estas situaciones son particularmente vulnerables a la angustia y las enfermedades mentales.

La mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años

La mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años, pero la mayoría de los casos ni se detectan ni se tratan. Con respecto a la carga de morbilidad entre los adolescentes, la depresión ocupa el tercer lugar. El suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años. El uso nocivo del alcohol y de drogas ilícitas entre los adolescentes es un gran problema en muchos países y puede generar comportamientos peligrosos, como las prácticas sexuales de riesgo o la conducción temeraria. Otro problema son los trastornos alimentarios.